«Desde los 18 años, incluso antes, trabajé en el sector privado y mi mujer también se dedicó toda la vida al sector privado y hoy también lo hace. Toda la vida ahorramos y lo pusimos en negro, como la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar«, dijo este miércoles Manuel Adorni al canal de cable del diario La Nación. El jefe de Gabinete utilizó esas palabras poco después de presentar su Declaración Jurada de bienes ante la Oficina Anticorrupción. Sostuvo que pagará los impuestos que originen los bienes omitidos al fisco y opinó que cometió el «error de haber ahorrado en negro» junto con su esposa, Bettina Angeletti.
Adorni hizo su presentación ante la OA y después concedió la entrevista, donde desplegó una serie de argumentos para justificar su crecimiento patrimonial y las omisiones que, hasta ahora, no le han permitido explicar sus bienes ni sus gastos. El 29 de abril, cuando compareció ante la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de gestión, dijo que no había omitido nada y que estaba todo declarado. Hizo lo mismo en la conferencia de prensa que ofreció en medio de la crisis, donde se peleó con la prensa y, ofendido, agredió a los periodistas acreditados que le preguntaron por los bienes que no había mencionado.
Este miércoles afrontó un nuevo desafío, porque el diario La Nación reveló que Adorni se había adherido al régimen de inocencia fiscal. De inmediato buscó aclarar que no pretendían hacerlo, aunque ambos aparecían en el listado de los que se habían anotado.

«Tenía que demostrar que no era chorro, así me lo dijo el abogado, y la única forma era presentando la Declaración Jurada. Al principio pensé en renunciar, fue el primer impulso, pero tuve un gran respaldo del presidente Javier Milei y de Karina (Milei)», contó, con una línea argumental muy parecida a la ultima entrevista que le concedió al canal de streaming Neura.
Sin embargo, aportó un dato nuevo en vísperas de presentar la declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción. «Mi ahorro era previo porque con mi esposa tuvimos esa suerte, trabajé en el sector privado y en 2013 empecé a invertir fuerte en bitcoins, alrededor de 200 mil dólares y gané 300 mil. Y en 2018 empecé a liquidar», aceptó.
Adorni se demoró más de un mes en presentar la documentación que el presidente Javier Milei dijo tres veces que estaba por entregar. En el medio afrontó una tormenta política, porque la senadora Patricia Bullrich le reclamó que no demore la explicación de sus bienes y desnudó el malestar de una parte del gabinete ante el desgaste del escándalo. En su presentación sostiene que cuenta con 300.000 dólares originados con criptomonedas entre 2013 y 2018. Este monto lo habría obtenido con 200 mil dólares.

Con el mismo tono que utilizó en la entrevista anterior, Adorni aseguró que lo «condenaron mediáticamente» y consideró que para afrontar ese escenario «debía seguir los pasos judiciales». Es la argumentación utilizada para justificar la demora en la presentación de la declaración jurada.
«El objetivo no soy yo, el objetivo es el Presidente. El Presidente confió ciegamente, él sabe que soy decente y que soy un tipo de bien. Me acusaron de chorro desde el primer día», insistió.
El ministro coordinador remarcó que el plazo para la presentación «vence el 31 de julio próximo», pero puntualizó que la entregó este miércoles con las rectificaciones de 2023 y 2024: «Voy a pagar hasta el último peso de impuestos», aclaró.

Adorni afronta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, en un caso que investigan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. La presentación de la declaración jurada a destiempo y la entrevista parecen dirigidas a ese expediente. En esa pesquisa hay interrogantes sobre las viviendas que se compró.
También habló al respecto en la entrevista. Sobre la casa adquirida en el barrio privado Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, dijo que la compró «para estar tranquilo» con su familia. «Fue un préstamo de un amigo, pusimos un plazo de un año en la hipoteca porque así lo establece la ley. Fue algo lícito y normal».

Ese punto es otra de las incógnitas de la Justicia, especialmente por la cantidad de reparaciones y refacciones que pagó en efectivo. Lo mismo que el viaje que realizó a Punta del Este en febrero, en un vuelo privado, donde se trasladó junto a Angeletti, sus hijos y el periodista Marcelo Grandío, que encierra otro de los puntos negros de la investigación. Lo mismo sucede con los créditos que tomó de dos jubiladas para comprar las dos viviendas que posee en capital y forman parte de las grandes preguntas que el ministro coordinador deberá contestar en Tribunales.
Cuando le preguntaron por las compras con tarjeta de crédito, que llegaron a los 7 millones mensuales contestó que «están protegidos por ley y son datos privados».
CM





