En un movimiento que reconfigura el escenario del Senado, el riojano Fernando Rejal formalizó su retorno al interbloque Justicialista, conducido por José Mayans y Juliana Di Tullio. Con esta incorporación, la bancada peronista alcanza los 22 integrantes, superando por una banca al bloque de La Libertad Avanza y consolidándose como la primera minoría de la Cámara Alta.
El reordenamiento numérico impacta de lleno en la renovación de los representantes del Senado ante el Consejo de la Magistratura, cuyos mandatos vencen a fines de noviembre.
Dentro del organismo que controla, examina y disciplina a los magistrados, a la primera minoría del Senado le corresponden dos representantes, mientras que la segunda y tercera minoría se reparten un asiento cada una. Tras haber recuperado el estatus de primera minoría, el peronismo reclama las dos sillas principales que hasta el momento retenía el oficialismo.

En el oficialismo buscan que esos lugares queden para las senadoras Nadia Márquez (Neuquén) y María Belén Monte de Oca (Tierra del Fuego). En un acuerdo entre las bancas mayoritarias buscan que sea la vicepresidenta, Victoria Villarruel, quién determine el avance en la discusión institucional.
Los movimientos de Cristina Kirchner
Cristina Kirchner movió sus fichas en el Senado y busca que el senador Eduardo Wado de Pedro (Buenos Aires) y la senadora Florencia López (La Rioja) sean los representantes del peronismo en el órgano judicial.
La postulación de «Wado» para integrar el Consejo de la Magistratura y la consolidación del PJ como primera minoría en el Senado disparan interrogantes para la Provincia de Buenos Aires y la articulación nacional.

El posicionamiento del senador bonaerense en el órgano encargado de la selección y sanción de jueces nacionales fortalece la presencia del kirchnerismo en las negociaciones judiciales de fondo, entrelazándose con las tensiones que la Suprema Corte bonaerense mantiene con la Gobernación por los cargos vacantes y la autarquía.
El regreso de Rejal, quien se había alejado junto a otros cuatro legisladores en desacuerdo con la conducción interna, se alinea con la estrategia promovida por Máximo Kirchner y Sergio Massa en el Frente Renovador para construir unidad para frenar las iniciativas del Ejecutivo nacional.

El cambio de mayorías relativas en el Senado le otorga al peronismo mayor volumen de negociación frente a las leyes pendientes, la discusión sobre la eliminación de las PASO y los pliegos judiciales antes del cierre del período de sesiones.
El impacto en territorio bonaerense
Este movimiento marca el apoyo al mercedino, uno de los hombres que suena para disputar el lugar que hoy tiene Axel Kicillof en la Gobernación bonaerense. Wado de Pedro comenzó a ser medido por algunas consultoras para ocupar el sillón de Dardo Rocha y que vuelva a ser ungido como el hombre de Cristina Kirchner.
Ya sucedió hace tres años. De Pedro fue marcado por Cristina Kirchner como candidato propio en las elecciones de 2023, aunque luego priorizó la fórmula entre Sergio Massa y Agustín Rossi con la lógica de “sostener la unidad”.
Wado avanza con la conformación de un esquema con base en Mercedes, en el oeste provincial y mantiene vínculos con los diferentes sectores productivos bonaerenses: “Es un hombre de la Provincia, que conoce todo el entramado económico, buena relación con el campo. Un hombre de diálogo”, dicen en el bloque de senadores que responde a Cristina Kirchner.
JMA/CM










