El oficialismo suspendió este miércoles la firma del dictamen del Presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados. La reunión de la comisión que conduce Bertie Benegas Lynch estaba prevista para las 14, pero se cayó porque La Libertad Avanza no cerró el acuerdo con el PRO, la UCR y los bloques provinciales, que en estos días le pasaron una lista de reclamos que va desde las rutas hasta las universidades y la ley de discapacidad.
La postergación obliga a reordenar todo: desde LLA confirmaron a La Pluma que los temas prioritarios del Gobierno para el último mes del Congreso, que son el Presupuesto, la reforma política, la Ley Malvinas y la reforma del Banco Central y que quieren sacar los cuatro antes de que termine el período ordinario, obliga a extender una semana las fechas. Entre la postergación de hoy, sumada a la visita del papa León XIV y a las elecciones de medio término en Estados Unidos, empuja todo una semana: «No llegamos sino, buscaremos sesiones el 18 y el 25«.
Esas dos fechas dejan al Gobierno sin margen para especular, al menos dentro del período ordinario, que termina el 30 de noviembre. El dictamen podría salir entre el 11 y el 17, lo que permitiría cumplir con el 18, y el 25 queda como alternativa, teniendo en cuenta el peso de las otras temáticas prioritarias del gobierno. En cualquiera de los dos casos, el Senado tendría que tratar el Presupuesto en extraordinarias. En el entorno de Martín Menem, titular de la Cámara Baja, aseguran que van a hacer todo lo posible por llegar y evitar las extraordinarias. Esa expectativa la comparten aliados y opositores. «Vamos a llegar a un acuerdo antes«, dijo a La Pluma un diputado dialoguista. En Unión por la Patria tienen la misma lectura: «Seguramente lo saquen el dictamen, van a llegar porque ellos no respetan los tiempos, son capaces de dictaminar un día y llevarlo al recinto al otro día«, precisó a este medio un legislador del espacio.

Rutas, Ciudad, universidades y Discapacidad: qué piden los aliados
El pedido más transversal es el de la obra pública. Los gobernadores vienen reclamando que el Presupuesto que envió el Ejecutivo no prevé financiamiento suficiente para infraestructura y rutas, aunque en el Congreso, muchos de ellos mantienen una sintonía con el Gobierno. «Hay reclamos de todo tipo. Infraestructura y rutas debe ser el más transversal a todos», sinceró un aliado a La Pluma. Los diputados salteños, catamarqueños y tucumanos vuelven a quedar en el centro de las negociaciones.
Un caso concreto es el del diputado del MID Eduardo Falcone: «Me estoy peleando con los LLA porque no quieren poner la partida completa para el tramo Mercedes Suipacha de la ruta 5. Hay una partida, totalmente insuficiente, solo para una variante de 3 o 4 kilómetros, pero yo pido por los 20». Cuenta que en la Casa Rosada le dijeron que esa obra se va a hacer, que es una decisión tomada, y que cuentan con un crédito de la CAF. «Yo planteo que si lo van a hacer, por qué no lo incluyen en el Presupuesto 2027. La respuesta de los funcionarios es inentendible«, se quejó.

El PRO fue más lejos. El partido que conduce Mauricio Macri le enviaría a Menem una nota, con la firma de Cristian Ritondo, con una serie de pedidos antes de poner su firma en el dictamen. Piden reducir el impuesto a los combustibles, un reclamo de gobernadores de todos los espacios, y que se publiquen inversiones, plazos y tarifas de las concesiones viales, con informes trimestrales al Congreso. También quieren que se regularicen las transferencias de coparticipación a la Ciudad, un reclamo histórico que se cayó en el Presupuesto 2026 y que respalda el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, además de que se autoricen las operaciones de financiamiento porteñas, que se incorpore el régimen antievasión de billeteras virtuales y que el IVA de los huevos y sus derivados baje del 21% al 10,5%. Estos pedidos se dan en medio de las tratativas para un acuerdo electoral de cara al año próximo.

La reunión que la mesa parlamentaria de LLA mantuvo el martes a las 14 con los aliados dejó expuestas las diferencias. «No hay acuerdo con temas como discapacidad, educación, transferencias a las provincias en general«, detalló otro diputado a La Pluma. Sobre Discapacidad, los bloques «del medio» plantean que el Presupuesto se empezó a trabajar en junio, antes de la ley sancionada la semana pasada en Diputados, y que por lo tanto debe actualizarse con los fondos que esa norma exige. Si no se hace, advirtieron que no acompañarán esos capítulos en el recinto.
LLA tiene 95 diputados y necesita 129 presentes para alcanzar el quórum. Las cuentas que circulan en el Congreso suman el respaldo de la UCR, el PRO, Por Santa Cruz y Adelante Buenos Aires, que aportarían 22 votos, además de los nueve de Argentina Federal, dos de Producción y Trabajo y alrededor de diez de Provincias Unidas. Con todos esos apoyos el Gobierno llegaría a unos 138, un margen de nueve votos que depende de cada bloque.
Para conseguirlo, el oficialismo ya aceptó resignar parte del texto. Se eliminarían los artículos de Discapacidad que generaron la polémica, y se analizan reforzar las partidas para cumplir con la ley aprobada la semana pasada en Diputados, que todavía debe pasar por el Senado.
Las universidades son otro frente. El proyecto prevé $7,3 billones para el sector, y los rectores reclaman llegar a $11 billones. El Consejo Interuniversitario Nacional y legisladores dialoguistas consideran insuficientes los recursos del texto enviado por el Ejecutivo.

Las polémicas del Presupuesto 2027
El debate en comisión, además, tuvo una particularidad. A más de un mes del envío del proyecto, ningún ministro defendió la letra chica. Los últimos expositores, el martes, fueron los secretarios de Desregulación, Alejandro Cacace, y de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Fariña, del Ministerio que conduce Federico Sturzenegger. La oposición había pedido que fuera Caputo, autor de la iniciativa, y no lo logró: por tercer año consecutivo no participó de ningún debate en comisión.
El proyecto proyecta gastos consolidados por $216 billones, un 25,3% más que la base de comparación del Gobierno, y recursos por $219,3 billones, con una inflación del 21,3% para 2027 y un dólar de $1.847 a fin de diciembre. Para los jubilados mantiene el bono de $70.000 sin aumentos nominales, y según la Oficina de Presupuesto del Congreso los haberes regulares tendrían un alza real del 5,7%.
Mientras tanto, la negociación seguirá en manos de Menem, que buscará incorporar cambios sin alterar el esquema fiscal que diseñó el Gobierno.
JD/CM










