Por cuarta vez en menos de tres años de gestión, Javier Milei cambió nuevamente su jefe de gabinete. Después de varios días de especulaciones, Diego Santilli fue designado como ministro coordinador en reemplazo del deslomado Manuel Adorni, quien dejó su cargo azotado por la presión interna para que deje de trabar la gestión y por el avance de la causa judicial que lo tiene como principal investigado por supuesto enriquecimiento ilícito.
La confirmación del desembarco del Colo, cuyo nombre circulaba desde las últimas horas del jueves como inminente reemplazante, fue oficializada el domingo por la tarde cuando el todavía Ministro del Interior se acercó hasta la Quinta presidencial de Olivos para mantener un encuentro con Javier y Karina Milei. La cumbre, que se extendió por poco más de dos horas, tuvo como objetivo delimitar los lineamientos de la nueva coordinación ministerial y diagramar un nuevo esquema de gestión que le permita al gobierno salir de la encerrona a la que estaban sometidos desde hacía casi cuatro meses.
La reunión a solas entre los hermanos presidenciales y el flamante funcionario tuvo lugar en uno de los salones de la Quinta, donde Milei acostumbra a recibir a sus amigos y cercanos a quienes deleita con largas jornadas de escucha de ópera. La misma quedó inmortalizada en una foto difundida por todos los canales oficiales en la que el tridente posó para mostrar la buena sintonía. Algo así como un rito de iniciación para el bonaerense. Quien no corrió con la misma suerte fue el propio Adorni, quien fue expulsado por la puerta de atrás después de años de devoción poco sutil que lo llevaron meteoricamente al cargo para el que nunca estuvo capacitado.

Antes de terminar de ordenar el reemplazado de Adorni, Milei concedió una entrevista telefónica con el canal La Nación + y buscó dejar claro que no hará leña del árbol caído con el ministro saliente. «Nada. Sigo confiando en la inocencia de Adorni. Es una persona honesta. Esto obedece a que la situación ha escalado de una manera tal que, frente a situaciones que han sido agredidos los hijos de Manuel, da un paso al costado porque no puede poner en riesgo a su familia”, aseguró.
“Manuel consideró que eran inadmisibles los niveles de ataque que estaba recibiendo. Sus hijos y su mujer también fueron objeto de agresiones. Eso hizo que directamente dijera que su renuncia era indeclinable. Él no está condenado. Hay un proceso de investigación”, insistió. “¿La Justicia se expidió? ¿Hay una sentencia? ¿Qué es eso de andar sentenciando y ejecutando gente antes de que se expida la Justicia?”, se quejó el presidente y con ese mensaje terminó de cerrar la despedida de su ministro preferido.
Con su salida ya consumada, el ex vocero presidencial inició formalmente las conversaciones con su sucesor para avanzar con la transición del cargo. Este lunes en Casa Rosada, los equipos técnicos de ambos funcionarios se reunieron desde temprano para avanzar con los detalles del traspaso. Si bien estaba previsto lo contrario, desde el círculo de Santilli confirmaron que la reunión entre el todavía ministro y el saliente jefe de gabinete tendrá lugar mañana cerca del mediodía en el despacho que hasta el viernes ocupaba quien supo ser portavoz del oficialismo hasta el estallido del escándalo judicial.

En tanto, está previsto que la oficialización de Santilli en el cargo se confirme mañana en el Boletín Oficial. Este martes, además, se espera que el presidente Javier Milei le tome juramento en el Salón Blanco al flamante funcionario a las 16 horas, luego de su vuelta al país tras participar de la Cumbre de presidente del Mercosur en Asunción, Paraguay, prevista para mañana a las 10 horas.
La designación de sus laderos, en tanto, también se confirmará mañana en el BORA. Ignacio Devitt, quien hasta hoy ofició como secretario de Asuntos Estratégicos y mano derecha de Adorni, será oficializado como vicejefe de gabinete y absorberá las funciones del Ministerio del Interior, que volverá a ser eliminado de la cartera ministerial tal como ocurría durante la gestión de Guillermo Francos y Lisandro Catalán. En este marco, Gustavo Coria se desempeñará como secretario del Interior y continuará teniendo bajo su potestad el diálogo informal con las provincias y el Congreso.
Tal como venía haciendo hasta ahora, Santilli seguirá siendo el encargado de mantener el diálogo directo con los gobernadores y será quien deba destrabar las negociaciones para conseguir los votos que permitan al gobierno avanzar con las reformas que buscarán tratar en el Congreso a partir de los próximos días. También, pese a la designación de Adrián Ravier como flamante vocero presidencial, se espera que el Colo pueda posicionarse como un portavoz político de la gestión que le permita al gobierno recuperar el vínculo fluido con la prensa después de meses de parálisis y contratiempos.

Su nueva labor comenzó este mismo lunes, cuando en diálogo con Radio La Red el electo ministro coordinador destacó el liderazgo del presidente luego de las lecturas que advertían sobre el desembarco del PRO en el gobierno y la posible instancia de cogobierno. “Estoy convencido de que (Mauricio) Macri quiere que la Argentina salga adelante, pero el liderazgo hoy, claramente y contundentemente, es de Javier Milei”, sostuvo el ex candidato a diputado bonaerense luego de ser consultado por el rol del ex presidente.
En este mismo sentido, Cristian Ritondo, amigo y socio desde hace más de tres décadas de Santilli, a quien conoció cuando ambos caminaban las filas del peronismo porteño, salió a respaldar la llegada de su coterráneo a la jefatura de gabinete. “Diego viene del PRO, es un hombre del PRO y hoy está en el gobierno del presidente Javier Milei, acompañando las políticas y llevándolas adelante”, sostuvo, al tiempo que afirmó que el partido amarillo seguirá apoyando la gestión libertaria pero no confirmó que la misma se realice a través de una alianza electoral.
“Para terminar de transformar Argentina, sin duda debe haber un cambio profundo en la provincia de Buenos Aires. No solamente La Libertad Avanza y el PRO deben ser protagonistas, sino otras fuerzas que quieren el cambio”, sostuvo. Santilli, como ya lo ha dicho, quiere ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Para ello, necesitará del aparato amarillo que Ritondo y Macri pongan a disposición. Por eso, el flamante funcionario sabe que desde ahora deberá hacer lo que mejor le sale: equilibrio entre sus viejos aliados y sus nuevos jefes.
TS/CM






