En Argentina, el 7,8% de la población económicamente activa (PEA) -corresponde a las personas en edad de trabajar que se integran al mercado laboral- no encontraron empleo durante el primer trimestre de 2026. En otras palabras, la cantidad de personas desocupadas alcanzó los 1,72 millones, lo que representa un incremento de 81.074 personas respecto al trimestre anterior y de 15.343 en comparación con el mismo período del año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En tanto, el empleo total experimentó una reducción de 29.530 puestos en el trimestre, aunque registró un aumento de 371.447 en el último año. El empleo total aumentó 1,8% y la cantidad de desocupados subió 0,9 por ciento.

En esa línea, el informe del ente estatal reveló que las tasas de actividad, empleo y desocupación se mantuvieron estables en comparación con el mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, la subocupación alcanzó el 11,1%, lo que representa un incremento estadísticamente significativo de 1,1 puntos porcentuales.
Otro dato preocupante es que el nivel de informalidad laboral llegó al 44,2%. Este valor refleja una suba de 2,2 puntos porcentuales frente al mismo período del año previo. Entre los aglomerados con menos de 500.000 habitantes, la desocupación se ubicó en 5,7%, con un alza interanual de 0,7 puntos porcentuales. En un año el trabajo total registrado se redujo en 32.211 trabajadores, mientras que en la informalidad creció en 403.758.
Mapa de la desocupación
El nivel de desocupación varió según el sexo y la edad. Así, las mujeres de hasta 29 años se quedaron con 1,6 puntos del 7,8% de la tasa, mientras que en las mujeres de 30 a 64 años se ubicó en 2. Para los varones de hasta 29 años, la desocupación representó un 1,9 p.p, y para los de 30 a 64 años, 2 p.p. En los grupos de 65 años y más, en ambos géneros, la incidencia fue mínima (0,1 y 0,2, respectivamente). Así, se observa una mayor incidencia del desempleo en los segmentos jóvenes, tanto en mujeres como en varones.
El sector privado fue el que concentró la mayor proporción de personas desocupadas, con un 5,9 p.p. Por el contrario, y marcando una clara contraposición a lo que plantea Milei, el sector estatal representó el 0,2. En tanto, un 1,7 de los desocupados no especificó el tipo de establecimiento.
Como era de esperar, Comercio y Construcción son los sectores que más aportaron en cuanto al desempleo con un punto cada una, seguidos por la industria manufacturera y el empleo doméstico en 0,8.
Por último, el relevamiento también detectó un crecimiento de las ocupaciones con baja intensidad horaria. El 30,6% de la población ocupada trabajó menos de 35 horas semanales, con un incremento interanual de 17,3%. Las denominadas changas representaron el 9,7% de los ocupados, frente al 8,2% del primer trimestre de 2025. En paralelo, los trabajadores con jornadas extensas de más de 45 horas semanales bajaron del 26,4% al 23,9%.
A su vez, la tasa de subocupación horaria -personas que trabajan menos de 35 horas por causas involuntarias y desean trabajar más- alcanzó el 9% de la población económicamente activa, con mayor incidencia entre las mujeres (10,3%) que entre los varones (7,8%).
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