El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la tercera revisión técnica del acuerdo con la Argentina. Luego de una misión técnica el mes pasado en Buenos Aires, el organismo encaminó el desembolso de unos US$ 870 millones, en el marco del programa por US$ 20.000 millones acordado entre el Fondo y el Gobierno en abril del año pasado.
“Las políticas macroeconómicas disciplinadas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desinflación y las mejoras de la posición externa de Argentina, y la acumulación de reservas supera los compromisos asumidos en el marco del programa”, aseguró el organismo a través de un comunicado.
En esa línea, el FMI celebró que «el programa de las autoridades, que cuenta con el respaldo del FMI, continúa arrojando resultados impresionantes, pese a una coyuntura mundial más compleja. Las prudentes políticas fiscales y monetarias adoptadas han ayudado a que continúe el proceso de desinflación y han fortalecido considerablemente la posición externa y los colchones de Argentina».
Como consecuencia, mencionó que «las reservas internacionales netas han superado el objetivo fijado para finales de junio en aproximadamente US$ 4.000 millones, el Banco Central (BCRA) ha comprado cerca de US$ 16.000 millones en lo que va del año, la Tesorería ha captado más de US$ 5.000 millones en divisas en los mercados locales, y el BCRA ha refinanciado US$ 6.000 millones de sus operaciones repo, de los cuales US$ 5.000 millones vencen en 2028″.

El 13 de octubre pasado, en el marco de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial (BM), el ministro de Economía, Luis Caputo, se había reunido con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Bangkok, Tailandia.
El FMI también señaló que se espera un superávit primario de 1,4% en 2026 y un objetivo fiscal similar para 2027, y enfatizó que «el ancla fiscal seguirá siendo un elemento central del programa». Asimismo, expresó que el BCRA seguirá privilegiando “el proceso de desinflación y la acumulación de reservas, y preservando a la vez la flexibilidad del tipo de cambio dentro del régimen de bandas cambiarias”.
Y añadió: “Se seguirá trabajando para reforzar las operaciones de liquidez, mejorar la transmisión de la política monetaria y facilitar la continuidad del proceso de remonetización de la economía y una expansión prudente del crédito”.
Sin embargo, uno de los puntos centrales de la revisión era el resultado fiscal del primer semestre, en el que la Argentina obtuvo un superávit primario de $ 6,29 billones, por debajo de la meta de $ 6,86 billones. A eso se le suma una economía al borde de la recesión técnica, luego de que el EMAE del Indec marcase una suba de apenas 0,1% mensual –no logra corregir la caída de julio (-2,9%)-, y -1,7% interanual.
De todas formas, el comunicado aseguró: “Las autoridades acordaron mantenerse preparadas para acceder a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan y activar líneas de crédito contingentes según sea necesario. Se seguirán realizando esfuerzos para extender aún más los plazos de vencimiento”. Ahora, la Argentina espera la aprobación del acuerdo a nivel técnico, que puede llegar recién en diciembre.
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