La reforma del Sistema Integrado de Salud impulsada por el gobernador Axel Kicillof y el ministro Nicolás Kreplak volvió a quedar paralizada en el Senado bonaerense.
Pese a haber obtenido despacho en comisiones, la iniciativa enfrenta el freno del Frente Renovador (FR) y el reclamo unificado de intendentes del Conurbano e interior, quienes advierten que el proyecto constituye un “avasallamiento a las autonomías municipales” y impone cargas financieras inviables para las arcas locales.
La resistencia massista, expresada por los tres senadores del bloque de Fuerza Patria que responden a Sergio Massa, obliga al oficialismo a buscar acuerdos para modificar el texto en el recinto mediante los dos tercios de los votos o, en su defecto, devolver la iniciativa a las comisiones.
La Presidenta del Senado busca tener una sesión la próxima semana, aunque las fechas potenciales no contempla la agenda de los senadores. El próximo martes, una comitiva de legisladores viajará a Washington para asistir como observadores de la elección legislativa en Estados Unidos, mientras que la semana entrante llega la Comitiva del Vaticano que acompaña al Papa León XIV.

Las objeciones de “los propios”
En el Frente Renovador plantean reparos técnicos sobre dos artículos neurálgicos del proyecto enviado desde la Gobernación. Primero marcan una armonización salarial sin financiamiento (Art. 43).
La iniciativa propone equiparar las remuneraciones del personal de salud municipal con los valores fijados por la Ley de Carrera Hospitalaria (Ley 10.471) que rige en la Provincia. Los salarios municipales se ubican por debajo de ese piso, por lo que la equiparación implica una erogación extra insostenible para los distritos sin una partida o fondo de asistencia provincial explícito.

Además, marcan que hay una centralización del recupero de gastos. La propuesta exige la adhesión municipal obligatoria al Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO) para el cobro de prestaciones a obras sociales y medicina prepaga. Allí se cuestiona que esto bloquea la firma de convenios directos entre intendencias y empresas privadas o mutuales, al tiempo que critica la burocracia del sistema provincial, que demora hasta un año en transferir los fondos recuperados a los hospitales locales.
La advertencia de Ishii y la mirada de los intendentes
Los jefes comunales sumaron sus propios condicionantes en defensa de los presupuestos y atribuciones locales. Con la participación y el contacto con Mario Ishii, los alcaldes pidieron que se tengan en cuenta el recupero hospitalario y exigen que los ingresos cobrados a prepagas y mutuales (como PAMI o IOMA) sigan siendo considerados recursos de libre disponibilidad e ingresos propios, rechazando que sean absorbidos por el Fondo Provincial de Salud y redistribuidos a criterio de las Regiones Sanitarias.
El reclamo de los intendentes pasa por la obligación de atender a pacientes de cualquier jurisdicción e implementar los protocolos del Ministerio sin compensación financiera, advirtiendo que los hospitales municipales de alta complejidad terminarán sobreexigidos.
Utilizando el artículo 8 de la Constitución bonaerense y la Ley Orgánica de las Municipalidades, los alcaldes exigen definir la prestación como una competencia concurrente, supeditada a las posibilidades fiscales de cada distrito.

El escenario legislativo y la desconexión de Kicillof
Cerca del gobernador advierten que los proyectos de Reforma Sanitaria “son una prioridad”, aunque no encuentran razones para que las propuestas no avancen.
El estancamiento del proyecto expone los límites de la bancada de Fuerza Patria frente a las discusiones de fin de año, entrelazándose con la negociación del Presupuesto provincial 2027.
El problema del gobernador pasa por el paquete que pretende discutir durante noviembre y espera que haya avances sobre los cupos que tiene que cubrir las vacantes de la Corte, una devolución de gentilezas para tentar a los aliados.
JMA/CM










