Todavía sin pronunciarse respecto al triunfo electoral de Luis Inacio Lula da Silva en Brasil, este martes Javier Milei viaja a Catamarca en el segundo de una serie de viajes enfocados en la inauguración de proyectos previstos dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a los que pretende usar como plataforma para iniciar, todavía de manera solapada, su campaña por la reelección.
En su primera vez en la provincia en casi tres años de gestión, el presidente tiene previsto partir hoy cerca de las 15 horas. Una vez en territorio norteño, se espera que el mandatario sea recibido por el gobernador Raúl Jalil, quien en los últimos meses reforzó su vínculo con la Casa Rosada, en particular desde la llegada de Diego Santilli a la jefatura de gabinete. En el poroteo que manejan en la mesa chica del oficialismo, el cacique catamarqueño está dentro de los dirigentes que apoyan la suspensión de las PASO introducida dentro del proyecto de Reforma política que, hasta el momento, no tiene fecha de tratamiento dentro del Congreso.
Desde el momento de la llegada de Milei al poder, Jalil se convirtió en uno de los peronistas díscolos forzando la ruptura de sus legisladores con el bloque de Unión por la Patria para poder negociar libremente con el oficialismo las iniciativas y sus recompensas. Sin embargo, hay versiones que advierten que los armadores de La Libertad Avanza estarían planeando consolidar sus propias listas en la provincia, una instancia que pondría en jaque la relación con Balcarce 50.

Al igual que ocurrirá con Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco), en el oficialismo pretenden llegar a una confluencia en Catamarca sólo si el actual gobernador consigue que la justicia lo habilite a competir por un nuevo mandato. Con la disputa dentro de los tribunales frenada, el propio catamarqueño dejó trascender que apoyará la candidatura de Gustavo Saadi, una circunstancia que dentro de las filas del karinismo no fue bien recibida. Por eso, desde hace algunas semanas se especula con la posibilidad de que el diputado nacional Adrián Brizuela sea ponderado como posible candidato a gobernador por el partido violeta, en desmedro de los acuerdos tácitos que se cerraron con el mandatario justicialista, que, en rigor, aún no termina de definir su vínculo con el PJ nacional conducido por Cristina Fernández de Kirchner.

En medio de estas tensiones, el jefe de estado aterrizará en la provincia esta tarde para cortar la cinta de una de las nuevas plantas de producción de carbonato de litio de la empresa Río Tinto, que forma parte del Proyecto Fénix en el salar del Hombre Muerto. Allí, el presidente tiene previsto recorrer la empresa, fotografiarse con sus directores y enviar un mensaje hacia el empresariado nacional y potenciales inversionistas extranjeros con el que pretende mostrar la estabilidad de su modelo económico y, por sobre todo, asegurarles que está dispuesto a perpetuarlo por otros cuatro años.
Para que no queden dudas sobre cuáles son sus intenciones a futuro, el líder libertario aprovechará el viaje para tener un corto encuentro con la militancia de La Libertad Avanza catamarqueña. Desde la puerta del Hotel Casino de la capital provincial, el presidente hará su ya clásica aparición ante sus seguidores, a quienes alentará y saludará desde una tribuna improvisada para la ocasión en una muestra de fuerza que está prevista a ser repetida en cada uno de los viajes que tiene previsto realizar en lo que queda del año.
El líder libertario pasará la noche en Catamarca y, el miércoles a las 11, encabezará la inauguración de las nuevas plantas de producción de carbonato de litio, también correspondientes a la expansión del proyecto Fénix, una inversión que rondaría los USD 531 millones.

El economista viajará a la provincia acompañado por su hermana, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo y el jefe de gabinete, Diego Santilli, quien tendrá la titánica tarea de avanzar con las negociaciones para asegurarse el apoyo del jefe provincial en la votación por la Reforma política. Desde su desembarco en la jefatura de gabinete, el Colo logró imprimirle un marcado dinamismo a su gestión, con la que logró destrabar más de una discusión con las provincias. Sin embargo, las ambiciones oficialistas de impedir la reorganización de la oposición a través de las Primarias están siendo un hueso duro de roer.
Como contó este medio, Karina no da el brazo a torcer con su estrategia de presionar a los aliados y dilatar hasta el próximo año la discusión sobre las alianzas provinciales, una circunstancia repelida en más de una ocasión por los gobernadores. Si bien la hermana presidencial dice estar dispuesta a cerrar filas para consolidar un frente con los oficialismos provinciales, lo cierto es que su verdadera intención es quedarse con el control de la lapicera y limitar al máximo la intromisión de los mandatarios en la confección de las listas, una ambición que nadie está dispuesto a cumplir.
Con este tironeo, que dilata la discusión en el Congreso desde que el proyecto fue presentado en abril de este año, Santilli intenta hacer malabares para resguardar los deseos de la jefa espiritual de la nación libertaria y las exigencias de los aliados que empiezan a poner en duda sus apoyos para los otros proyectos legislativos del oficialismo. Si bien admiten que los votos aún siguen sin aparecer, desde el oficialismo deslizan que la discusión podría darse entre noviembre y diciembre en el recinto, aunque hay quienes advierten que la misma, incluso, podría dilatarse hasta el próximo año.
TS/CM










