El Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldó el programa económico del presidente Javier Milei. Durante una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, destacó los avances alcanzados por la Argentina en materia de estabilización macroeconómica y aseguró que las condiciones financieras del país mejoraron de manera significativa durante el último año.
La portavoz mencionó entre esos avances la desaceleración de la inflación, la recuperación de las reservas internacionales, la reducción del riesgo país y las mejoras en las calificaciones crediticias, factores que, según afirmó, fortalecen la confianza de los inversores y acercan a la Argentina a una eventual normalización de su acceso al financiamiento.
El respaldo del Fondo llega en un momento clave para el Gobierno. Tras la aprobación de la última revisión del programa, la administración de Javier Milei busca consolidar la baja del riesgo país para recuperar el acceso al financiamiento voluntario, un paso considerado fundamental para normalizar el perfil de deuda de la Argentina y reducir la dependencia de los organismos multilaterales.

«Las autoridades argentinas han logrado avances impresionantes en la estabilización de la economía. Esto incluye una transición hacia un régimen cambiario más flexible, la continuidad de una política monetaria restrictiva y el mantenimiento de una sólida disciplina fiscal», sostuvo Kozack.
No obstante, cuando fue consultada sobre uno de los principales objetivos del Gobierno -volver a emitir deuda en los mercados internacionales- la funcionaria evitó dar definiciones. «La decisión sobre cuándo regresar a los mercados internacionales corresponde, en última instancia, a las autoridades argentinas», respondió, sin fijar plazos ni sugerir que el organismo considere inminente ese paso.
La respuesta marcó uno de los principales matices de una conferencia dominada por elogios hacia la marcha del programa económico. Si bien el Fondo consideró que las condiciones financieras evolucionaron favorablemente, evitó transformarse en garante de una futura colocación de deuda soberana.
Mejores condiciones financieras
Kozack sostuvo que la mejora del contexto financiero responde a un conjunto de factores que fueron consolidándose en los últimos meses. Entre ellos mencionó la reducción sostenida de la inflación, el fortalecimiento de las reservas internacionales, la caída del riesgo y la mejora en las calificaciones otorgadas por agencias internacionales.
Según explicó, ese escenario «debería facilitar un acceso duradero tanto al mercado doméstico como al internacional de capitales», aunque insistió en que la oportunidad para hacerlo será una decisión que deberá evaluar el Gobierno argentino. En ese sentido, también destacó el trabajo conjunto entre el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para respaldar el programa económico y fortalecer la posición externa del país.

Respaldo al programa
La conferencia volvió a dejar en evidencia el apoyo del organismo a la estrategia económica de la administración de Milei. La vocera afirmó que el FMI celebra «los continuos esfuerzos de las autoridades para fortalecer los colchones externos y preservar la credibilidad de las políticas económicas», al tiempo que valoró la implementación de reformas orientadas a consolidar la estabilidad macroeconómica.
Consultada sobre la reciente reforma laboral, Kozack evitó pronunciarse sobre medidas puntuales, aunque señaló que el organismo considera prioritario avanzar en cambios que permitan reducir la elevada informalidad del mercado de trabajo argentino y favorecer la creación de empleo formal.
También recordó que una economía con mayor productividad y un mercado laboral más dinámico son elementos centrales para sostener el crecimiento en el mediano plazo.

El desafío sigue siendo volver al crédito
Más allá del nuevo respaldo político del FMI, la conferencia dejó en claro que el regreso de la Argentina al financiamiento voluntario todavía no tiene una fecha definida. El Gobierno sostiene desde hace meses que buscará volver a emitir deuda cuando las condiciones del mercado permitan hacerlo a tasas sostenibles. Para eso apuesta a seguir reduciendo el riesgo país y consolidar la estabilización macroeconómica.
El Fondo coincide en que las condiciones mejoraron respecto del año pasado, pero evitó validar que ese objetivo ya esté al alcance.
La diferencia no es menor. Mientras el organismo respalda el rumbo económico y reconoce avances en las principales variables macroeconómicas, todavía deja en manos del mercado -y de la evaluación del propio Gobierno- el momento para comprobar si esa recuperación de la confianza alcanza para reabrir el acceso al crédito internacional.
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