La escasez de gas natural comprimido (GNC) se profundiza en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires como consecuencia del aumento de la demanda residencial provocado por las bajas temperaturas. La situación obligó a restringir el suministro en estaciones de servicio y a interrumpir el abastecimiento a grandes industrias, lo que deja en evidencia las limitaciones estructurales del sistema energético.
La ciudad de La Plata es una de las más afectadas por el faltante. De las 46 estaciones de servicio que comercializan GNC en la capital bonaerense, alrededor del 90% opera con contratos interrumpibles, por lo que debieron suspender el expendio tras la orden de la distribuidora Camuzzi. Como resultado, apenas seis puntos de carga continuaron funcionando.
La crisis se agravó en las últimas horas cuando la empresa distribuidora solicitó también a las estaciones con contratos firmes que reduzcan entre un 30% y un 50% sus despachos. De esta manera, incluso los establecimientos que contaban con suministro garantizado comenzaron a vender combustible de manera limitada hasta agotar el stock disponible.
El fuerte consumo de gas en los hogares, impulsado por la ola polar que afecta a gran parte del país, volvió a poner bajo presión a la red de abastecimiento. Frente a este escenario, las interrupciones preventivas se multiplicaron tanto en el sector industrial como en el expendio de GNC, afectando la actividad económica y el transporte.

Mientras tanto, según los registros oficiales de producción de la Secretaría de Energía de la Nación, durante mayo en todo el país se extrajo un promedio de 155,96 millones de metros cúbicos. De esta forma, Argentina se consolidó como el principal productor de gas natural de América Latina y el Caribe, impulsada principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta.
Sin embargo, la insuficiente capacidad de transporte impide garantizar el suministro durante los picos de demanda, una situación que vuelve a exponer falencias en la planificación y ejecución de obras estratégicas por parte del Gobierno nacional.
Nuevo golpe a la industria: el Gobierno incentiva la importación de maquinaria usada
El Gobierno volvió a acertarle un golpe a la industria cuando hoy simplificó el Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas. De acuerdo con el comunicado oficial, el objetivo es “impulsar la modernización del entramado productivo argentino”. La modificación alcanza a las empresas que busquen importar maquinaria usada como parte de una línea de producción completa y autónoma, siempre que el proyecto de mejora de competitividad sea aprobado por la Secretaría de Industria, dependiente del Ministerio de Economía. El régimen también podrá aplicarse a bienes destinados a plantas nuevas o ya existentes que produzcan bienes tangibles o generen energía eléctrica.
Cabe señalar que, en lo que va del año, la importación de bienes de capital cayó un 7% en valor y un 13% en cantidad respecto del mismo período de 2025, según datos del Indec. Entre los factores que explican este desempeño se encuentran la pérdida de competitividad derivada del atraso cambiario, la desregulación comercial y la caída del consumo interno. El oficialismo apuesta a que esta medida contribuya a mejorar la competitividad de la producción industrial.
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