El Gobierno de Javier Milei afrontará hoy uno de los principales compromisos financieros del año: el pago de unos US$ 4.300 millones correspondientes a intereses y amortizaciones de bonos soberanos emitidos bajo legislación extranjera. Para hacer este desembolso, el Gobierno reunió la mayor parte de los fondos a través de las emisiones en dólares realizadas en el mercado local durante los últimos meses.
El Tesoro completó la emisión de los dos bonos hard dollar del año, el AO27 y el AO28, por un total de US$ 3.936 millones de valor efectivo adjudicado. El primero, con vencimiento en octubre de 2027, acumuló colocaciones por US$ 2.030 millones a una tasa promedio de 5,28% anual. El segundo, que vence en octubre de 2028, sumó US$ 1.906 millones a una tasa de 8,45%, superior por tratarse de un bono que se extiende más allá del actual mandato presidencial, de acuerdo con información de La Nación provistos por la consultora Invecq.

El remanente necesario para completar el pago podrá cubrirse con compras de dólares al BCRA utilizando fondos propios en pesos. La consultora LCG estimó que el Tesoro contaba con tenencias equivalentes a unos US$ 4900 millones al tipo de cambio actual, suficientes para cubrir la diferencia.
El desembolso llega en un contexto en el que el Gobierno intenta transmitir previsibilidad a los mercados. Apenas tres días antes del vencimiento, Caputo presentó el programa financiero para lo que resta de 2026 y todo 2027, con el objetivo de demostrar que el país cuenta con un esquema de financiamiento para afrontar los próximos compromisos sin necesidad inmediata de volver a emitir deuda en los mercados internacionales.
Reservas que dependen de nuevos préstamos
El pago pone en evidencia la fuerte dependencia del financiamiento externo para sostener el calendario de deuda. Los dólares que reforzarán las reservas no provienen de un superávit comercial extraordinario ni de una recuperación significativa del ingreso de divisas privadas, sino de créditos y garantías otorgados por organismos multilaterales. Según explicó el Gobierno, el Banco Mundial y el BID aportarán garantías por unos US$ 2.550 millones, que servirán para fortalecer la posición de reservas y facilitar nuevas operaciones de financiamiento con bancos internacionales.
En paralelo, el presidente Javier Milei autorizó la posibilidad de acceder a préstamos por hasta US$ 5.000 millones con entidades financieras internacionales, una herramienta que Economía considera parte de las fuentes alternativas para cubrir las necesidades financieras de los próximos meses.

El desafío de 2027
Durante la presentación del programa financiero, el equipo económico sostuvo que los vencimientos previstos para 2026 y 2027 podrán afrontarse mediante una combinación de superávit fiscal, financiamiento de organismos multilaterales, operaciones con bancos internacionales, colocaciones en el mercado local y eventuales ingresos por privatizaciones. El Gobierno evitó, por ahora, volver a emitir deuda en los mercados voluntarios debido al elevado costo del financiamiento para Argentina.
La estrategia oficial busca reducir el riesgo país antes de intentar un regreso pleno al mercado internacional. Sin embargo, el propio programa reconoce que durante los próximos 18 meses el Estado deberá afrontar compromisos en moneda extranjera por decenas de miles de millones de dólares, lo que mantiene la necesidad de conseguir nuevas fuentes de financiamiento.
Un pago que busca enviar una señal al mercado
Para el Gobierno, cumplir sin sobresaltos el vencimiento del 9 de julio constituye una señal clave hacia los inversores, especialmente en un año atravesado por el proceso electoral y cuando la administración de Milei busca consolidar la baja del riesgo país.
No obstante, el cumplimiento del cronograma no modifica el principal desafío de la economía argentina: reconstruir reservas internacionales genuinas y recuperar el acceso al crédito voluntario a tasas compatibles con la sostenibilidad de la deuda. Mientras eso no ocurra, el esquema seguirá dependiendo del respaldo de organismos multilaterales y de nuevas líneas de financiamiento para afrontar cada vencimiento importante.
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