El Gobierno decidió prohibir el ingreso a la Casa Rosada de los periodistas acreditados. La decisión se conoció esta mañana “Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, fue la escueta explicación tras la decisión de denunciar penalmente a dos periodistas por presunto «espionaje».
La denuncia fue presentada ante la Justicia Federal por la Casa Militar contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno y también a directivos del canal de cable TN porque realizaron una grabación en los pasillos de Balcarce 50 con los conocidos anteojos inteligentes «Meta».
El subsecretario de Prensa de la Presidencia, Javier Lanari, difundió un mensaje en su cuenta de X. «Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional«, sostuvo, pero no aportó ninguna explicación sobre la decisión de impedir el ingreso a toda la prensa acreditada.
Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional…
— Javier Lanari (@javierlanari) April 23, 2026
Los periodistas acreditados de la Sala de Prensa de Casa de Gobierno se pronunciaron poco antes del mediodía. «Desde esta mañana, por una medida discrecional y sin notificación previa de la Secretaría de Comunicación y Medios, tenemos el acceso prohibido a nuestro lugar de trabajo debidamente acreditado. La decisión, que sigue sin ser justificada oficialmente por parte del Gobierno nacional, sugiere una avanzada explícita contra la libertad de prensa, el ejercicio de la profesión y el derecho de acceso a la información de toda la ciudadanía. Solicitamos una pronta resolución del caso y exigimos al gobierno el cese de los ataques a la prensa«, reclamaron.
Las fuentes oficiales anticiparon que habrá un «reempadronamiento» y hasta que eso no suceda, no se habilitarán los accesos para realizar la cobertura. Sin embargo, ante la arbitrariedad de la medida, que se hizo extensiva a todos los trabajadores acreditados, la cuestión podría judicializarse.

En la denuncia la Casa Militar argumentó: «El objetivo de esta presentación es poner en conocimiento de la autoridad judicial el despliegue de actividades subrepticias e ilegales dentro de la Casa de Gobierno. Bajo meros pretextos de interés público, los periodistas denunciados se ufanaron de haber burlado la seguridad presidencial. La investigación deberá determinar si los denunciados incurrieron en estos u otros delitos«.
Después de la presentación judicial, Milei retomó los insultos contra periodistas. «Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas -95 por ciento- que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables», escribió.
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