La fiscal Alejandra Mángano solicitó archivar la causa iniciada contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la inclusión de su pareja, Bettina Angeletti, en una gira oficial a Nueva York realizada en marzo. La investigación se había originado a partir de sospechas de presunta malversación de caudales públicos, luego de que trascendiera que Angeletti había viajado sin ocupar un cargo formal dentro de la comitiva oficial.
En su dictamen, la fiscal sostuvo que la presencia de Angeletti no implicó ningún gasto adicional para el Estado. Según detalló, el vuelo oficial contaba con asientos disponibles y no se registraron costos extra durante la estadía, ni en concepto de viáticos ni de alojamiento. En ese sentido, explicó que las habitaciones contratadas eran dobles y no variaban su precio en función de la cantidad de ocupantes.

Mángano también consideró que la decisión de invitar a la pareja del funcionario se encuadra dentro de un margen razonable de discrecionalidad del Poder Ejecutivo. De acuerdo con su criterio, no se configuró un uso indebido de recursos públicos ni una conducta que amerite la continuidad de la causa judicial.
La resolución final sobre el expediente quedará en manos del juez federal Daniel Rafecas, quien deberá evaluar el pedido de la fiscalía. El caso había cobrado relevancia pública tras la difusión de una imagen de la comitiva oficial en Nueva York, donde se observaba la presencia de Angeletti, lo que motivó cuestionamientos desde sectores de la oposición.
Las otras causas avanzan
Este episodio se suma a otras investigaciones que involucran a Adorni, entre ellas una causa por un viaje a Punta del Este en un avión privado y otra por presunto enriquecimiento ilícito. En ese marco, la Justicia busca reconstruir con precisión los movimientos y gastos del funcionario, incluyendo sus viajes al exterior y su patrimonio.

Esta semana se produjo una de las declaraciones judiciales más importantes en torno a la causa sobre enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete. Se trató de Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas prestamistas del funcionario libertario, quien le aseguró al fiscal federal Gerardo Pollicita que Adorni debe otros US$65.000, deuda que no está documentada. «Fue solo de palabra», dijo el testigo.
La declaración de Feijoo fue ante el fiscal Pollicita en el marco del expediente que se lleva adelante junto al juez federal Ariel Lijo.
Uno de los puntos más importantes que le consultó Pollicita fue sobre las refacciones que se realizaron en el departamento de la calle Miró al 500, ubicado en el barrio porteño de Caballito. Feijoo le aseguró que los arreglos costaron US$65.000 y que él se hizo cargo de los gastos. Además, dijo que acordó con Adorni recuperar el dinero «por fuera», cuando el jefe de Gabinete vendiera su departamento de la avenida Asamblea, en Parque Chacabuco.
Otro asunto relevante es que, si entre las refacciones realizadas y el valor inicial de la propiedad, el departamento se estipulaba vender en US$345.000, no se explica por qué Adorni pudo comprarlo por US$230.000, con un 87% del valor total financiado a un año y sin intereses. Feijoo argumentó que le convenía mostrarse haciendo negocios con «gente importante».
La casa del country
La ronda de testigos continuará este viernes y abrirá el capítulo sobre otra de las propiedades adquiridas por Adorni y su esposa. Deberá presentarse en Comodoro Py el constructor que estuvo a cargo de las remodelaciones de la casa del country Indio Cuá.
AL/SC





