Aunque Javier Milei sostiene lo contrario, en las últimas semanas dentro del gobierno asumieron que no todo marcha acorde al plan. Las continuas falencias dejaron expuestas las estrategias parlamentarias y se sumaron a una inconvivible desconfianza interna que se intensifica semana a semana. La gestión libertaria está lejos de ser un sueño y, quizás por eso, los leones libertarios entendieron sólo podrán transitar en paz lo que resta del año con un baño de pragmatismo.
Después de la derrota sufrida en el Senado, la mesa política de este martes en Casa Rosada asomó como una inflexión para lo que vendrá. En varios despachos reconocen que las mieles están lejos de llegar para salir de la incertidumbre, pero en estricto off the record, integrantes de la mesa política anticiparon algunos trazos gruesos. El oficialismo desistirá de tratar el proyecto de Reforma Electoral este año y sólo se conformará con suspender las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) el que viene. El temor que los empujó a esta decisión es el inminente tratamiento del Presupuesto 2027, la hoja de ruta que Javier Milei deberá seguir durante el año en que peleará su reelección.

Con ese clima la mesa política se reunió este martes en Casa Rosada para diagramar el nuevo esquema de trabajo con el que se moverán de aquí en más. El amargo triunfo que significó la aprobación de la despellejada ley de Propiedad Privada se sumó al conflicto con los «Prácticos portuarios» que amenazaron con paralizar la actividad por semanas. Ambos hitos fueron para el oficialismo dos errores deliberadamente evitables. Así lo hizo saber Karina Milei a sus compañeros de cónclave, a quienes les exigió que empiecen a reducir al mínimo el margen de error. Dicen que fue con amabilidad y respeto por sus respectivas actividades.
En ese momento, todos miraron a Federico Sturzzeneger, el invitado de honor y autor intelectual de las desregulaciones que llevaron al oficialismo a sufrir una semana negra. A diferencia de lo que todos pretendían, El Coloso no fue retado a viva voz por la hermana presidencial, quien sí le confirmó que desde ahora se trabajará con un cronograma de proyectos con el que buscarán organizar el año. También le enfatizó que todas las brillantes iniciativas que le surjan en su despacho deberán contar no sólo con el aval político de Diego Santilli, sino también con el control de la mesa política.

Además de organizar la agenda parlamentaria, con este nuevo esquema de trabajo en el oficialismo pretenden enviar nuevos gestos de buena voluntad a los gobernadores. Siguen siendo los amos y señores de los votos que el gobierno necesita para hacer avanzar cualquier iniciativa dentro del Congreso y especialmente en el Senado. En este marco, durante el encuentro de titanes de este martes, el jefe de gabinete hizo un repaso extensivo del estado de situación con cada mandatario y recalcó la importancia de avanzar con los acuerdos electorales que exigen las provincias para poder poner a disposición sus legisladores. El problema mayor que tiene el Colo es que la estrategia oficial es diametralmente opuesta.
Al igual que ocurrió en 2025, Karina se puso al frente del armado y la confección de acuerdos con los aliados. Para la secretaria presidencial, el sueño de pintar de violeta el país está lejos de ser una utopía y, por el contrario, está convencida de que podrá entregarle a su hermano un segundo mandato con gobernadores propios en, al menos, dos o tres provincias. Con esto en mente, la hermanísima adoptó una estrategia disruptiva, que consiste en aplazar lo más posible las exigencias de los gobernadores para después exigirles que se acoplen a la boleta de La Libertad Avanza sin chistar.
Santilli, quien cuadriplica en años de experiencia política a la presidenta del partido violeta, intenta hacer equilibrio entre los pedidos de las provincias y la no-desobediencia al Jefe. En este marco, el jefe de Gabinete, viajó esta mañana a Misiones para participar del Consejo del Norte Grande, junto a gobernadores de la región. Allí el ministro coordinador se encontrará con Juan Pablo Valdés (Corrientes), el anfitrión Hugo Passalacqua (Misiones), Leandro Zdero (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Ricardo Quintela (La Rioja).

Además del punto geográfico, los mandatarios tienen en común un proyecto que buscan impulsar desde el Congreso y por el que se encuentran en negociaciones con la Casa Rosada. Con la media sanción del proyecto de Zonas Frías, cuyo tratamiento en el Senado está frizado desde mayo, el oficialismo pretende eliminar los subsidios en determinadas provincias por las bajas temperaturas, una instancia que modifica sustancialmente el monto total de las facturas que llegan a hogares de todo el país.
Atentos a los daños políticos que sufrirán una vez que eso se ponga en marcha, los gobernadores exigieron una serie de compensaciones que, hasta el momento, no se pusieron en marcha. Semanas atrás, en el Ministerio de Economía dejaron trascender que habilitarían por tres meses un beneficio de exenciones impositivas a Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Chaco, Misiones y Santa Fe si el Senado aprobaba el proyecto. Desde las comarcas nacionales, sin embargo, levantaron la voz y advirtieron que no habilitarán ninguna sesión hasta que la promesa no esté cumplida. Desde entonces, la tensión fue en aumento.

Es en este marco que el jefe de gabinete decidió sumarse al encuentro de los norteños, quienes además impulsan su propio régimen de Zona Cálida. En el oficialismo especulan que con el apoyo de ciertos proyectos presentados por los mandatarios, lograrán recomponer el grupo de los 44 héroes que se conglomeraron en el Senado y por eso seguirán enviando gestos de buena voluntad a lo largo de las semanas.
Con ese espíritu Santilli viajó este miércoles a Posadas, Misiones, para encontrarse con todos los gobernadores del Norte Grande. El road show continuará el viernes e incluirá al ministro de Economía Luis Caputo. Ambos viajarán a Catamarca para reunirse con el gobernador Raúl Jalil y su par santiagueño Elías Suárez. La excusa es la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, pero los mandatarios pretenden negociar mano a mano las exigencias de ambos líderes para garantizarse los votos para la reforma de la carta orgánica del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal.
Como con todos los proyectos, sin votos no hay paraíso. Por eso los leones se volverán cada vez más herbívoros.
TS/CM










