En Mar del Plata, durante el Congreso de Educación “Imaginar y Transformar”, Máximo Kirchner volvió a marcar diferencias con el gobierno de Javier Milei y, al mismo tiempo, con sectores internos del peronismo. Su discurso se inscribió en la disputa por el liderazgo opositor rumbo a 2027. Reafirmó la centralidad en Cristina Kirchner.
El diputado nacional cuestionó el ajuste y lo vinculó con modelos previos como el menemismo y el macrismo. “Estamos ante un nuevo fracaso económico”, afirmó. En ese marco, defendió la necesidad de contar con recursos para educación, salud y producción. Recordó la Ley Federal de Educación y el piso del 6% del PBI como antecedentes de políticas estratégicas que permitieron inversión y desarrollo, en contraste con la situación actual.
Kirchner presentó el proyecto de Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital, que grava con un 3% el envío de dinero al exterior sin contraprestación productiva. Subrayó que la medida ya existe en Brasil y que podría recaudar unos 1900 millones de dólares.
El legislador explicó que el 60% de esos fondos se destinaría a provincias y municipios, golpeados por la caída de transferencias. Criticó a gobernadores y legisladores que, bajo el argumento del federalismo, aprueban leyes que perjudican a la población.

En paralelo, reivindicó el antecedente del Impuesto a las Grandes Fortunas, que permitió financiar el Gasoducto Néstor Kirchner. “Es un impuesto para poquitos, no para 48 millones de argentinos”, aclaró, en respuesta a cuestionamientos.
Kirchner también apuntó contra la baja de Bienes Personales y el RIGI, al considerar que implican “regalar la plata del Estado” y entregar bienes naturales comunes. “Cuando Milei decidió beneficiar a los que más tienen, el Estado dejó de tener recursos para educar, curar y cuidar”, sostuvo.
En otro tramo, vinculó el superávit energético con decisiones del kirchnerismo. “Vaca Muerta la recupera el peronismo, el gasoducto lo hace el peronismo. Por lo tanto, el superávit energético es peronista”, afirmó, en un mensaje que buscó reforzar identidad partidaria.
Advirtió que los beneficios de Vaca Muerta deben llegar a la población con tarifas accesibles de gas y combustibles. “No se tiene que ir todo el gas argentino a países vecinos ni a San Pablo. Tiene que darle crecimiento y trabajo a la Argentina”, insistió.
El diputado cuestionó además la eliminación del subsidio de Zona Fría, que afectó a 4 millones de argentinos. Señaló al intendente Guillermo Montenegro por no defender a los marplatenses y acusó a los libertarios de priorizar intereses ajenos a la ciudad.
Su discurso también incluyó críticas al discurso oficial que promete beneficios a partir de la baja de impuestos y la reforma laboral. Según Kirchner, las empresas han despedido trabajadores pese a mayores ganancias, lo que demuestra el fracaso del modelo.
La interna del PJ
En el plano interno, reivindicó la figura de Cristina Fernández de Kirchner como ejemplo de firmeza y defensa de la gente. “Cristina no tomó decisiones ni siquiera en contra de aquellos que la odian, pero estaban mucho mejor cuando gobernaba ella”, expresó.
“Tenemos el ejemplo de una compañera que no le pudieron hacer decir nada en contra de su gente, no la pudieron quebrar jamás, incluso ahora. Cristina no tomó decisiones ni siquiera en contra de aquellos que la odian sin saber por qué la odian, pero estaban mucho mejor cuando gobernaba ella a lo que están ahora. Eso es lo que nos hace diferentes”, apuntó.
“Estamos firmes, tenemos ganas, tenemos voluntad. Hemos cometido errores, tenemos aciertos y tenemos voluntad de volver para que haya un argentino en la Casa Rosada, que vuelva a definir las políticas económicas en función de su pueblo, de su industria, de sus trabajadores.”, cerró.
GLF










