El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, le reclamó este lunes a Benjamín Netanyahu que reconozca públicamente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y que sancione al Reino Unido mientras continúe lo que calificó como una ocupación ilegal. «Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino», escribió en X, donde etiquetó tanto al primer ministro israelí como a Javier Milei. Ben-Gvir, líder del partido ultraderechista Poder Judío (Otzma Yehudit) y una de las voces más duras del gabinete de Netanyahu, sumó en el mismo posteo una acusación puntual: dijo que Londres «también realiza allí perforaciones petroleras y le roba el dinero al pueblo argentino».
El pedido de Ben-Gvir no llegó en el vacío. Se conoció horas después de que medios británicos adelantaran que el canciller Ed Miliband anunciará ante el Parlamento un «reinicio» de las relaciones con Israel, con un giro hacia posiciones más cercanas a la causa palestina que incluiría el respaldo a la solución de dos Estados y restricciones al comercio con los asentamientos en Cisjordania. El mismo día, el ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich, líder de Sionismo Religioso, pidió la expulsión del embajador británico en Israel y calificó al gobierno de Londres de «antisemita». La ofensiva de los dos ministros más duros del gabinete israelí busca presionar a Netanyahu antes de que se formalice el anuncio.
Este mismo lunes el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump tuvo una comunicación telefónica con el premier inglés, Andy Burnham. No hablaron sobre Malvinas.

Sea Lion, el nexo petrolero que conecta a Israel con Malvinas
La mención al petróleo tiene un destinatario concreto: el proyecto offshore Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte, que opera la israelí Navitas Petroleum con el 65% de las licencias y la británica Rockhopper Exploration con el 35% restante. Navitas llegó al proyecto en 2022, cuando le compró esa participación mayoritaria a Harbour Energy y se quedó con la operación del área. Desde entonces impulsó la iniciativa hasta que, en diciembre de 2025, junto con Rockhopper tomó la decisión final de inversión para una primera etapa de US$1.800 millones, con una producción proyectada de 50.000 barriles diarios a partir de 2028. El desarrollo avanza pese a las sanciones administrativas que Argentina ya les aplicó a ambas compañías por operar sin autorización nacional.

Los anuncios de Milei que motivaron el respaldo
El reclamo de Ben-Gvir llegó apenas cuatro días después de que Javier Milei diera una cadena nacional de 15 minutos desde el Salón Blanco para reivindicar la soberanía argentina. Además del proyecto de ley que endurece las sanciones de la Ley 26.659 y de la Base Naval Integrada en Ushuaia, Milei anunció un decreto para que la Cancillería concentre la información necesaria e impulse sanciones contra empresas o Estados que operen sin autorización en la zona, y la incorporación de declaraciones juradas obligatorias en los trámites de hidrocarburos y del RIGI, para evitar que se beneficie a compañías vinculadas con la explotación ilegal en las islas.

También confirmó que impulsará la creación de un Consejo de Seguridad Nacional para coordinar Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía: «Esto permitirá una estrategia coordinada en la defensa de la soberanía y del territorio nacional, y en la recuperación de las Malvinas», dijo el Presidente.
No es la primera vez que una voz del propio entorno de Netanyahu se pronuncia sobre Malvinas: en septiembre pasado, su hijo Yair había reconocido en la misma red social a las islas como territorio argentino, también en medio de una crisis con Londres por la cuestión palestina. Ninguno de los dos gestos, hasta ahora, tuvo una respuesta oficial de Netanyahu.
JD/CM









