El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, mostró preocupación por el intento de asesinato que sufrió Nadia Beller, ex pareja de su asesor argentino Fernando Cerimedo. A través de sus redes sociales, el mandatario sostuvo que «los hechos de violencia están llegando a extremos insospechados, con repercusiones tanto a nivel nacional como internacional» y que ha «instruido a las autoridades pertinentes que se realice una investigación profunda, transparente y exhaustiva, hasta esclarecer completamente lo sucedido».
«Como Presidente y Gobierno, estamos profundamente consternados por lo que está ocurriendo y estamos solicitando la colaboración de todos los niveles, tanto nacionales como internacionales, para enfrentar esta situación», reza el mensaje de Paz, quien con este caso sufrió uno de los reveses más grandes de su presidencia que comenzó en noviembre de 2025. Y es que con estas palabras el presidente boliviano busca distanciarse de Cerimedo, una incógnita dentro de su gestión que, a pesar de ser uno de sus consultores más cercanos, permanece en las sombras, sin ningún cargo público.
En ese contexto, Beller lo complicó aún más cuando declaró ayer: “Fui testigo por mi relación con Cerimedo de los negociados que hace el gobierno de Rodrigo Paz, la esposa de Paz, la familia de la esposa de Paz con él como operador y otras personas”.

Mientras la mujer atacada señala al mandatario por negocios y operaciones, el propio Paz escribió: «Quiero expresar mi solidaridad con la Sra. Nadia Beller ante los hechos ocurridos (…) debe contar con toda la seguridad y las garantías necesarias, al igual que el proceso de investigación, que debe desarrollarse con absoluta transparencia e independencia».
Los hechos de violencia están llegando a extremos insospechados, con repercusiones tanto a nivel nacional como internacional. Como Presidente y Gobierno, estamos profundamente consternados por lo que está ocurriendo y estamos solicitando la colaboración de todos los niveles,…
— Rodrigo Paz Pereira (@Rodrigo_PazP) August 19, 2026
Al mismo tiempo, la repercusión política no solo impactó en el altiplano, sino también en el Gobierno argentino. Beller declaró que Cerimedo le dijo que «la corrupta era la hermana de Javier Milei», en el marco de la causa ANDIS. Consultada de manera directa sobre si los fondos desviados tenían como destino final a Karina Milei, la activista respondió sin rodeos: «correcto». Y fue todavía más allá al sostener que, según le decía Cerimedo, «todo pasaba por la hermana Karina» dentro del esquema de poder libertario.
La denunciante aseguró además tener una grabación propia sobre este tema: «Ellos sí filtraron los audios para que caiga la corrupción de Milei y de la hermana de Milei, eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado», sostuvo, sin precisar de qué registro se trata ni si piensa aportarlo a la causa.
En ese contexto, la diputada Marcela Pagano presentó un escrito ante el juzgado federal de Ariel Lijo para citar de manera urgente a Beller a testificar por videollamada, dado que permanece internada en Santa Cruz de la Sierra. El documento indica que las grabaciones que Beller dijo haber guardado podrían incluir información fundamental sobre los audios de Diego Spagnuolo con los que inició la causa ANDIS.
Mientras tanto, la vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó el incendio para apuntar contra Cerimedo y, de forma colateral, a los hermanos Milei. En 2024, Cerimedo había criticado a la funcionaria a través de la red social X. “Sobre el tema Villarruel solo voy a decir: @KarinaMileiOk was always right [Karina Milei siempre tuvo razón]”, había escrito en su cuenta. Ese fue el año en el que Milei marcó distancia con Villarruel con respecto a las decisiones que tomaba Casa Rosada.
MM/










