La decisión del gobierno de Javier Milei de avanzar con la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ya encendió las alarmas en la oposición. Aunque el proyecto aún no ingresó al Congreso, distintos bloques —incluidos aliados del oficialismo— anticiparon reparos a la iniciativa que la Casa Rosada planea enviar este año como parte de una reforma electoral más amplia.
En el debate parlamentario aparece una preocupación compartida: la eliminación de las primarias podría afectar la forma en que los espacios opositores ordenan sus candidaturas dentro de coaliciones electorales, un mecanismo que las PASO permitieron institucionalizar desde su sanción en 2009.
“Estoy en contra de eliminar las PASO. Era presidente del bloque cuando sancionamos esa ley y sigue siendo beneficiosa para el sistema político”, afirmó el diputado de Unión por la Patria Agustín Rossi en diálogo con La Pluma. “Antes los candidatos los elegían las cúpulas partidarias y ahora la sociedad puede participar. Fortalece la política. Eliminarlas sería un retroceso”, agregó.
Desde el gobierno reconocen tres aspectos centrales para impulsar la reforma electoral: el primero, el costo fiscal que representan las primarias. Por otro lado, la baja participación del electorado que muestra el hartazgo de ir a votar reiteradamente. Y, además, estiman que con esa reforma alejarían al Estado de las decisiones internas de los partidos políticos.
Las advertencias de los aliados de LLA
El proyecto todavía no fue enviado al Congreso, pero las posiciones ya empiezan a delinearse. En el PRO, aliado estratégico del oficialismo en varias votaciones legislativas, miran con cautela la iniciativa.
Desde ese espacio señalan que primero esperan conocer los detalles técnicos del proyecto antes de fijar una posición definitiva, aunque advierten que modificar reglas electorales a poco tiempo de una elección genera dudas dentro del bloque.
En la UCR, el senador Maximiliano Abad también planteó objeciones. “La eliminación de las PASO sin plantear un sistema que las reemplace constituye un retroceso”, sostuvo. Para el radicalismo, el sistema actual puede ser revisado o modernizado, pero su eliminación total dejaría sin un mecanismo institucional para definir candidaturas dentro de coaliciones electorales.
En bloques provinciales también aparecieron reparos. Legisladores cercanos a gobernadores del interior sostienen que las primarias permiten ordenar las disputas internas cuando confluyen distintos partidos dentro de un mismo frente electoral.
Legislativas 2025: el primer intento del gobierno
No es la primera vez que el Gobierno intenta avanzar sobre las primarias. En 2024 impulsó un proyecto para derogarlas, pero ante la falta de consenso terminó acordando con sectores de la oposición su suspensión para las elecciones legislativas de 2025.
Las PASO, sin embargo, siguen vigentes en la legislación electoral. Por eso el oficialismo buscará ahora eliminarlas definitivamente mediante una nueva ley, algo que requiere mayorías especiales: 129 votos en Diputados y 37 en el Senado.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, confirmó que esa será la intención del Gobierno. “Nuestra idea es eliminar las PASO”, sostuvo en declaraciones a la prensa parlamentaria.
Según explicó, la iniciativa formará parte de una reforma electoral más amplia, que incluirá cambios en el financiamiento de los partidos políticos y en las condiciones para su constitución y reconocimiento legal.
El diputado Rossi también cuestionó uno de los argumentos centrales del oficialismo, vinculado al costo fiscal de las elecciones primarias.
“Ha quedado demostrado que el argumento del costo no era como se expresaba. Es ridículo. Ese análisis lleva a pensar que no es bueno que haya elecciones porque generan gasto”, sostuvo.
Para el legislador, el sistema de primarias amplía la participación ciudadana y le otorga mayor legitimidad a las candidaturas. “Las PASO son buenas cuando son obligatorias. Si no, terminan votando solo los afiliados o los amigos de los candidatos”, planteó.
La eliminación de las PASO sería uno de los ejes del paquete de reformas electorales que el Gobierno planea enviar al Congreso este año.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, Milei sostuvo que su gestión buscará “reformar integralmente el sistema electoral” y revisar el financiamiento de los partidos políticos para mejorar la transparencia.
El proyecto también incluiría cambios en los requisitos para la constitución de partidos y la expansión de la Boleta Única de Papel, un sistema que el oficialismo considera exitoso tras su implementación en la última elección nacional.
JD/SC






