El oficialismo tuvo este miércoles una buena jornada parlamentaria después del fuerte traspié en el Senado con la media sanción de una súper diluida ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. A pesar de las victorias, no pasó desapercibida y contuvo tensos cruces y gritos. En un mismo día, La Libertad Avanza consiguió el dictamen de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el proyecto que Javier Milei presentó por cadena nacional hace diez días, y también cerró el despacho de Inocencia Fiscal II. Ambos textos apuntan a tratarse en una sesión conjunta el próximo 26 de agosto, junto con un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur.
El dictamen de la reforma del BCRA obtuvo 42 firmas en el plenario de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda, que preside Bertie Benegas Lynch, con el acompañamiento de LLA, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Independencia y Producción y Trabajo. El único que no firmó fue Eduardo Falcone, del MID, molesto por el clima que generaron los expositores invitados por el oficialismo.
El oficialismo convocó a cinco economistas cercanos al Gobierno para dar su respaldo técnico al proyecto: Miguel Boggiano, Héctor Rubini, Ramiro Castiñeira, Aldo Abram y Claudio Zuchovicki (que llegó tarde y no llegó a exponer). La oposición sospechaba, antes incluso de que arrancara la reunión, que la lista buscaba «generar cruces», según reconstruyó Parlamentario. Y así fue: Boggiano abrió la exposición leyendo el porcentaje de inflación acumulada desde la creación del Banco Central en 1935 y disparó contra «gobiernos democráticos, radicales, desarrollistas, militares, kirchneristas y macristas» por usar la inflación «para estafar a la sociedad argentina».

La frase encendió al diputado del PRO Fernando De Andreis, que se paró a increpar a su ex compañera de bloque, Silvana Giudici, encargada de negociar el texto con los aliados: «Se piden opiniones técnicas y vienen a dar opiniones políticas con una burrada como la que dijo Boggiano», protestó. Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, ironizó desde su banca: «¿Puedo pedir la palabra o seguimos con la telenovela de Benegas Lynch y el PRO?«.
El economista Ramiro Castiñeira, asesor de Milei, sumó leña al fuego al sostener que la actual Carta Orgánica «es la que habilitó el saqueo a la Argentina» y que «hay que ponerle una perimetral a los políticos».
Desde Unión por la Patria, Itaí Hagman disparó: «Trajeron cuatro ciudadanos que no tienen ningún cargo público, que no sabemos ni quiénes son, y que encima están sentados ahí en la cabecera. Cuatro amigos del Gobierno, parece un programa del stream Carajo, falta el Gordo Dan nada más«, disparó, poco antes de que todo el bloque se retirara del recinto. El jefe de la bancada libertaria, Gabriel Bornoroni, tuvo que salir a bajar el tono para no perder las firmas de los aliados: «Le pedimos disculpas al bloque del PRO, de la UCR y del MID porque no compartimos las opiniones vertidas. Valoramos mucho el apoyo de la fuerza«.

Qué cambia la reforma del Banco Central
Más allá de las chicanas, el proyecto redefine la misión central del BCRA como la preservación del valor de la moneda, en reemplazo de los objetivos múltiples que había fijado la reforma de 2012 bajo la presidencia de Cristina Kirchner (con Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad). Prohíbe el financiamiento directo o indirecto al sector público, deroga el artículo que habilita los adelantos transitorios al Tesoro y elimina la posibilidad de que el Banco Central preste dinero a provincias y a la Ciudad.
También endurece la remoción de las autoridades de la entidad, que pasará a requerir el aval de dos tercios de ambas cámaras del Congreso, y prevé un mecanismo de cancelación progresiva de las letras intransferibles. El radical Lisandro Nieri logró incorporar dos cambios técnicos menores, que no modificaron el espíritu del texto que envió el Ejecutivo.
El otro dictamen del día: Inocencia Fiscal II, sin funcionarios
En paralelo, el oficialismo cerró también el despacho de Inocencia Fiscal II, con 44 firmas en el plenario de Presupuesto y Hacienda y Legislación Penal. El cambio central, reclamado por los propios aliados a raíz del antecedente de Manuel Adorni, fue excluir de los beneficios del régimen a quienes ocuparon o ocupen cargos de alta responsabilidad pública en los últimos cinco años: podrán usar el sistema simplificado solo para presentar la declaración jurada y pagar Ganancias, pero sin la presunción de exactitud ni la protección frente a fiscalizaciones que sí tiene el resto de los contribuyentes. El resto del texto elimina los topes de ingresos y patrimonio para adherir al régimen y suma una reducción del 25% en las multas formales para pymes.

Con ambos dictámenes ya firmados, Martín Menem apunta a llevar los dos proyectos económicos al recinto en la misma sesión del 26 de agosto. Es la primera gran acumulación de dictámenes que logra el oficialismo desde la derrota que sufrió hace una semana en el Senado con la ley de propiedad privada, aunque la jornada de hoy dejó, otra vez, la misma señal de fondo: cada avance legislativo de LLA depende cada vez más de sostener con pinzas el humor de sus propios aliados.
JD/CM










