La utilización de la capacidad instalada en la industria (UCII) registró un 58,2% en julio 2026, según los datos del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos). Se trata de un retroceso con respecto al 59,1% que marcó el mes pasado, mientras continúa por debajo de la línea del 60% desde noviembre de 2025, lo que denota un panorama recesivo en la industria. La cifra perdió además por 0,2 puntos porcentuales (p.p) contra la del mismo mes de 2025.
Dentro de los bloques sectoriales, cinco rubros superaron el nivel general, mientras que siete operaron más bajo. Los que se ubican debajo del nivel general son Metalmecánica (sin automotriz) (38,3%), Automotriz (39%), Caucho y plástico (40,2%), Productos del tabaco (45,2%), Textiles (45,3%), Productos minerales no metálicos (48,6%) y Edición e impresión (54,6%).
Mientras tanto, los otros que superaron al nivel general son Refinación del petróleo (89,9%), Industrias metálicas básicas (71,8%), Papel y cartón (69,6%), Productos alimenticios y bebidas (66%) y Sustancias y productos químicos (61,4%).

El indicador de la UCII en la Industria mide la proporción de la capacidad instalada del sector industrial de nuestro país que está siendo actualmente utilizada. Para su cálculo se tiene en cuenta cuál es efectivamente la producción máxima que cada sector puede obtener con la capacidad instalada actual.
En ese sentido, funciona como un termómetro para medir la economía. Al no superar el 60%, las empresas no tienen la posibilidad de invertir en nuevas plantas e intentar crecer. El dato que compartió el Indec vuelve a ratificar que falta incentivo para la expansión industrial en Argentina. En la misma línea, sirve para reflejar las posibilidades de trabajo, ya que la mayor producción suele demandar más mano de obra.
Asimismo, los costos fijos se distribuyen entre menos productos, lo que eleva el costo por unidad y reduce la competitividad. Esto incentiva la destrucción de la producción local y muestra una caída de la demanda interna.
Radiografía de la motosierra: los sectores que más perdieron por el ajuste de Milei
El Gobierno de Javier Milei convirtió al ajuste fiscal en uno de los pilares centrales de su programa económico. A casi tres años del inicio de su gestión, un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) permite ponerle números a esa motosierra y, sobre todo, identificar dónde cayó con mayor fuerza el gasto público.
El dato general es contundente: el gasto primario devengado de la Administración Pública Nacional acumuló hasta agosto una caída real del 32,1% respecto del mismo período de 2023, el último año previo a la llegada de Milei a la Casa Rosada. La contracción comenzó durante los primeros meses de gestión y se mantuvo por encima del 30% desde marzo de 2026.
Pero detrás de ese promedio hay recortes muy diferentes según la partida. Y algunos de los sectores más afectados están lejos de haber recibido un ajuste marginal: en determinados casos, la reducción supera el 80%.
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