Un día después de que Patricia Bullrich pidiera que Manuel Adorni adelantara su declaración jurada y le transmitiera al Presidente Javier Milei que su jefe de Gabinete debería renunciar, la oposición pidió una sesión especial para el 14 de mayo con un temario exclusivo: la situación patrimonial del jefe de Gabinete. La secuencia no es casual. Lo que dijo Bullrich cambió el clima dentro del Congreso y le dio a la oposición el empuje que venía necesitando para avanzar con una movida que hasta entonces parecía empantanada. «Bullrich le marcó la cancha al gobierno, no tiene sentido esperar, creemos que tenemos que mostrar en el Congreso quiénes son cómplices», dijo a La Pluma un diputado opositor.
El pedido formal lo firmaron trece legisladores: Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro, Mónica Frade, Pablo Juliano, Nicolás del Caño, Myriam Bregman, Néstor Pitrola, Romina del Plá, Nicolás Massot, María Inés Zigarán, Natalia de la Sota, Pablo Farías y Mariela Coletta. Una coalición heterogénea —socialistas, radicales disidentes, Coalición Cívica, izquierda— que tiene en común el haber presionado sobre el caso Adorni desde el inicio, cuando en marzo la esposa del jefe de Gabinete viajó a Nueva York en el avión presidencial. Desde entonces acumularon ocho proyectos de resolución contra el funcionario. Este fue el noveno movimiento.

«No hay más excusas posibles. La interpelación es distinta al informe de gestión: ahí tiene que responder y rendir cuentas», dijo Paulón, quien también sostuvo que Adorni «le mintió en la cara» al Parlamento durante su última exposición.
UxP se desmarcó: «Avanzaron sin dialogar con nosotros»
El bloque más numeroso de la oposición, Unión por la Patria, no firmó el pedido. Y la explicación que dieron a La Pluma fue directa: «No charlaron con UP ni convocaron a firmar. Nuestra idea era tener un temario más amplio, con Adorni y temas económicos y sociales que venimos laburando. Avanzaron sin dialogar con UP». De todos modos, la oposición no peronista confía en que UxP llevará al recinto a sus más de 90 legisladores, porque sin ellos el quórum del 14 de mayo es imposible. Incluso con el principal bloque opositor que conduce Germán Martínez dependen de que se sumen bloques provinciales para llegar a los 129. El mismo diputado opositor que reconoció el impacto de Bullrich admitió que «está complicado» conseguir ese número, y que es ese el reparo que advirtieron desde el peronismo.

Sin embargo, UxP no está afuera del proceso. Martínez ya había anticipado la semana pasada que trabajarían para avanzar con la interpelación: «Vamos a trabajar para tener las instancias que la Constitución prevé para que pueda haber una persona con confianza del Congreso que ocupe el lugar de Adorni«, dijo al cierre de la sesión informativa en que Adorni desfiló por Diputados.
Qué puede pasar el 14 y qué no
El objetivo de la sesión no es resolver la suerte de Adorni sino dar un primer paso institucional. Ninguno de los cuatro expedientes del temario tiene dictamen de comisión, con lo cual para tratarlos directamente en el recinto se necesitan dos tercios —imposible para la oposición hoy. Lo que sí puede hacer con mayoría simple es votar un emplazamiento a la Comisión de Asuntos Constitucionales —presidida por el libertario Nicolás Mayoraz— para que trate los expedientes en un día y horario fijos. Una vez fijado ese emplazamiento, la comisión queda obligada a reunirse. Ahí empieza el segundo juego: si el oficialismo y sus aliados son mayoría en esa comisión y se ausentan, la oposición deberá ver si reúne por sí sola el número mínimo para abrirla y dictaminar de todos modos.
El antecedente que todos tienen presente es la sesión del 8 de abril, cuando un pedido para habilitar la interpelación a Adorni reunió 124 votos —apenas cinco menos del mínimo para aprobarla en esa instancia— y el oficialismo se sostuvo con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales. Desde entonces, el escándalo patrimonial escaló, aparecieron nuevos datos y Bullrich entró al ring. La pregunta que el jueves 14 va a responder, antes que cualquier otra, es cuántos de esos legisladores que en abril votaron con el Gobierno están dispuestos a volver a hacerlo.
JD/CM






