A 20 días del inicio de las vacaciones de invierno, el sector turístico atraviesa una temporada de fuerte incertidumbre. Si bien operadores y agencias esperan que las reservas de último momento mejoren la ocupación, las expectativas están lejos del optimismo: en los principales destinos las reservas previas se ubican por debajo de otros años y, en ciudades como Mar del Plata, apenas superan el 25%.
El panorama refleja el impacto de un contexto económico en el que la recuperación del consumo sigue siendo desigual. La pérdida del poder adquisitivo, el encarecimiento de los viajes y un turista cada vez más cuidadoso con el gasto modificaron los hábitos de quienes planean una escapada durante el receso escolar.
Mar del Plata es uno de los casos más preocupantes. Desde la seccional local de UTHGRA advirtieron que las reservas hoteleras «apenas superan el 25%» y calificaron las expectativas como «muy bajas» para una de las temporadas más importantes del año para la actividad.

De acuerdo con declaraciones del secretario general del gremio, Pablo Santín, a diversos medios, la situación responde principalmente al deterioro del poder adquisitivo y no a factores coyunturales como la disputa del Mundial de fútbol. «Todos queremos que Mar del Plata tenga unas muy buenas vacaciones de invierno. Ojalá la ciudad se llene de turistas, pero si vemos que las reservas apenas superan el 25%, es difícil ilusionarse», señaló.
El dirigente remarcó que la tendencia ya se observó durante los últimos fines de semana largos, cuando la ocupación hotelera osciló entre el 35% y el 45%, muy por debajo de los niveles habituales para esas fechas. También advirtió que quienes finalmente viajan reducen la duración de las estadías y moderan el consumo en gastronomía y recreación.
La preocupación excede la temporada invernal. Según datos difundidos por UTHGRA, en los últimos dos meses cerraron alrededor de 40 establecimientos hoteleros y gastronómicos en Mar del Plata, con la pérdida de más de 400 puestos de trabajo. «Cada hotel o restaurante que baja la persiana significa familias que se quedan sin ingresos», advirtió Santín, quien reclamó políticas para incentivar el turismo interno y recuperar el consumo.
El fenómeno de las reservas de último momento
Pese al escenario de cautela, las agencias de viaje mantienen una expectativa: que vuelva a repetirse el fenómeno de las reservas de último momento.
La incertidumbre económica hace que muchas familias demoren la decisión de viajar hasta pocos días antes de las vacaciones, comparando promociones, descuentos y formas de financiación antes de confirmar una escapada. Esa modalidad ya se consolidó durante los últimos fines de semana largos y el sector espera que vuelva a darse durante julio.
Según operadores turísticos, también influye que muchos viajeros optan por estadías más breves, de tres o cuatro noches, en lugar de permanecer toda la semana, buscando reducir el costo total del viaje.

Destinos elegidos y cuánto cuesta viajar
A pesar del contexto, los destinos tradicionales continúan concentrando la mayor demanda. Entre los más consultados aparecen la nieve en la Patagonia -con centros como Bariloche, San Martín de los Andes y Ushuaia-, Mendoza, Córdoba, Salta e Iguazú. También mantienen protagonismo algunos destinos de cercanía para escapadas cortas.
Sin embargo, el costo de las vacaciones aumentó respecto del año pasado. Transporte, alojamiento, gastronomía y actividades recreativas muestran incrementos que obligan a muchas familias a ajustar el presupuesto o reducir la duración del viaje. Frente a ese escenario, hoteles y agencias lanzaron promociones, descuentos y planes de financiación para estimular la demanda.
Un invierno que pondrá a prueba al turismo interno
Las próximas semanas serán determinantes para medir el desempeño de una temporada que el sector considera clave. La apuesta está puesta en que las decisiones de último momento permitan mejorar la ocupación, aunque empresarios y trabajadores coinciden en que el verdadero desafío sigue siendo la recuperación del poder de compra de los hogares.
Con reservas previas moderadas, estadías más cortas y turistas más austeros, las vacaciones de invierno 2026 aparecen como un nuevo termómetro del consumo en la Argentina. A pesar de las efusividades de Milei y su Gobierno sobre la recuperación económica, la actividad turística enfrenta un escenario en el que la prudencia sigue marcando el ritmo de las decisiones de viaje.
RM/EO





