Las relaciones carnales que Carlos Saúl Menem supo tener con su amigo George W. Bush empalidecen al lado del vínculo que Javier Milei le imprimió a su gobierno con la administración de Donald Trump. En noviembre está prevista la visita a Buenos Aires del vicepresidente J.D. Vance, pero dos adelantados llegarán antes, enviados por el secretario de Estado, Marco Rubio, que este viernes se comunicó con el Presidente, en un llamativo diálogo telefónico, que no tuvo precisiones. El despliegue sucede en un momento particular: Washington ha hecho saber su preocupación sobre el endurecimiento de las sanciones a la explotación hidrocarburíferas alrededor de Malvinas. Temen que puedan perjudicar a empresas norteamericanas y por eso piden cambios que, según confiaron a La Pluma, serán incluidos en el texto enviado a la Cámara de Diputados.
No es la única señal brumosa que vino desde Washington. Trump ordenó presentar una moción en la ONU para cerrar el Comité Especial de Descolonización (C-24) y le sumó más incógnitas al vinculo con Milei, porque ese organismo fue el primero en reconocer el reclamo de soberanía argentino sobre Malvinas. En ese contexto arribarán dos altos funcionarios del Departamento de Estado y, según pudo confirmar La Pluma, se llevarán algunos resultados positivos para sus reclamos. Al cierre de esta nota, ambos funcionarios están concluyendo su visita por Paraguay, donde fueron recibidos por el presidente Santiago Peña.
El gobierno buscará avanzar el proyecto de Ley de Soberanía Nacional la próxima semana en Diputados, luego de una serie de modificaciones que fueron pedidas específicamente por la gestión estadounidense. La intención será llevar el texto con los cambios ingresados al recinto el próximo 27 de octubre, un día después de que finalice la visita del subsecretario de Estado Christopher Landau y del subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, que arriban mañana.

Este fin de semana, después del diálogo Rubio – Milei, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó un comunicado donde anunció que, en el marco de una gira regional por Paraguay y Argentina entre el 19 y 26 de octubre, Landau visitará el país para tener una serie de reuniones que le permita a su país “aprovechar el impulso generado por el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico entre Estados Unidos y Argentina durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU.” Además, asegura la comunicación oficial, se “analizarán maneras de impulsar el crecimiento económico, aumentar la inversión estadounidense y fortalecer la cooperación en materia de seguridad.”
El funcionario estadounidense llegará acompañado por Segura, el empresario de 38 años que Trump bendijo con el cargo más alto dedicado a la relación bilateral entre Estados Unidos y América Latina. El contador público es hijo de inmigrantes argentinos y su padre fue durante varios años el presidente Trust for the Americas y miembro del Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Con Milei todavía en España, donde viajó para reunirse con el profesor Jesús Huerta de Soto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diáz Ayuso y brindar discursos reivindicadores de su gestión, el funcionario de mayor rango que recibirá al mandatario trumpista será el canciller Pablo Quirno, quien mantendrá su audiencia en el Palacio San Martín.
Lo mismo hará, además, el asesor presidencial Santiago Caputo, quien tendrá su propio encuentro con los mandatarios estadounidenses. El monotributista logró consolidar un importante diálogo con los Republicanos. Dicen que en más de una ocasión utilizan al ex miembro del Triángulo de Hierro como backchannel para avanzar y resolver medidas.

La promesa electoral de Lamelas a favor de la reelección de Milei
Uno de los vínculos más importantes que cosecha el asesor es el embajador norteamericano en Argentina, Peter Lamelas, quien este martes participó de Argentina Oil & Gas, el mega evento petrolero que se realiza en Neuquén y termina el jueves. Reunió a los máximos funcionarios del gobierno mileista con la creme de la creme empresarial. En su discurso, el representante diplomático dio a conocer que el gobierno trumpista destinará hasta USD 20.000 millones en inversiones y financiamiento para proyectos petroleros antes que termine el 2027.
“Estamos listos para seguir impulsando, financiando de los Estados Unidos más allá del 2027, si la Argentina sigue avanzando hacia adelante y nunca hacia atrás. Pusimos el número de 2027, porque es la elección y nosotros estamos apoyando a este Gobierno. Esa plata va a estar lista hasta el 2027 y vamos a ver lo que pasa después”, avisó el embajador, en una clara referencia al respaldo electoral a su preferido: si gana en los comicios del año próximo se concretarían las promesas de inversión, sino no. En esta misma línea, el cubano aseguró ante la escucha atenta del empresariado que el “rumbo correcto” del país debe ser “hacia la derecha y no hacia la izquierda”.

Trump agarró «en un mal momento» a la Argentina
El desembarco de los enviados de Trump al país, en tanto, se da en el marco de la decisión de la administración norteamericana de impulsar una moción para disolver el Comité Especial de Descolonización (C-24) de la ONU, el órgano donde Argentina impulsa desde hace décadas el reclamo de soberanía en las Islas Malvinas y donde obtuvo la resolución que obliga a las partes a negociar. Londres lo incumple desde 1962-
Pese a reconocer que la decisión del megaempresario los “agarra en un mal momento”, desde el oficialismo libertario acordaron restarle importancia al anuncio y se plegaron al argumento de la administración trumpista. “El comité no ayudó para avanzar en el reclamo argentino”, contradicen desde la Casa Rosada.

El mismo despliegue se vio la semana pasada durante la abstención de la Argentina en una votación de la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas sobre descolonización. La ola de reacciones que generó la postura libertaria en la ONU obligó a Quirno a salir a dar explicaciones. A través de su cuenta de Twitter, el canciller afirmó que las críticas “parten del desconocimiento de cómo funcionan estos procesos y, sobre todo, de no haber analizado qué fue lo que efectivamente se votó.” Luego de exponer de qué se trataban los proyectos de resolución, el ministro afirmó que el país votó a favor de 21 de los 23 proyectos y se abstuvo solamente a dos. “Este dato desmiente también la idea de que las abstenciones respondieron a un supuesto alineamiento con los Estados Unidos. Estados Unidos votó en contra de todos los proyectos; la Argentina acompañó 21” reza el posteo.
Con la misma línea que impulsan dentro del gobierno para asegurarse una votación favorable en el proyecto que busca profundizar las sanciones a empresas internacionales que exploten ilegalmente los recursos de las islas, Quirno pidió no politizar la cuestión Malvinas. “Podemos discutir decisiones concretas y tener diferencias, pero hagámoslo con información y responsabilidad. La defensa de nuestros legítimos derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es una política de Estado. Debe seguir siendo un punto de encuentro de todos los argentinos, por encima de cualquier diferencia partidaria”, cerró.
TS/CM









