Siete de cada diez estudiantes secundarios tomaron alguna vez alcohol y bebidas energizantes, son las dos sustancias que siguen aumentando a lo largo de los años. Con respecto a la marihuana, casi dos de cada diez la probaron al menos una vez, mientras que el consumo de tabaco tradicional está en descenso. Son datos oficiales de la Sedronar, que también muestra un incremento en los juegos de apuestas durante el último año, donde 1 de cada 4 estudiantes contó que participó de juegos o apuestas online.
¿Qué consumen los adolescentes en Argentina? De eso se trata el el Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas del Sedronar en estudiantes de nivel secundario. La muestra de 117.800 adolescentes de todo el país da cuenta “de la persistencia del alcohol como una de las principales sustancias consumidas, el descenso del uso de tabaco, y una elevada prevalencia e inicio temprano en el uso de vapeadores y consumo de bebidas energizantes”. También informa sobre “el incremento del consumo actual de marihuana, y la extensión de prácticas como las apuestas online”.
Las dos sustancias más consumidas alguna vez en la vida son las bebidas energizantes (75%) y el alcohol (72,5%). Le sigue el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos, de moda por estos años también en adultos, con una tasa de consumo del 35,5%. Si bien el tabaco tradicional (cigarrillos con y sin filtro, de paquete o armados) alcanza el 28,7% es un porcentaje que viene en descenso. En quinto lugar está la marihuana con el 17%, es decir que casi 2 de cada 10 adolescentes la probó alguna vez.
Crecen las apuestas online
Hay otro dato que marca esta época: el consumo de juegos de apuestas. Durante el último año, 1 de cada 4 estudiantes ha apostado al menos una vez –por plata o no–. La modalidad de juego es principalmente online, un 20,5%. Los varones apuestan más que las mujeres y el consumo se incrementa levemente con la edad. La mayoría lo hacen en plataformas digitales. Una situación con la que muchos docentes se encuentran en las aulas y que genera alerta en el ámbito educativo, tanto que algunas localidades decidieron bloquear el acceso a sitios de apuestas online en redes WiFi públicas y escolares, como en la Ciudad de Buenos Aires.
Un dato llamativo es que también creció el consumo de tranquilizantes –con o sin prescripción médica–, que tiene una tasa de consumo de 11%. El informe revela que el 6% de los estudiantes alude haber consumido, alguna vez en la vida, tranquilizantes sin indicación de un médico. Según relataron, lo hicieron o bien porque sus padres o algún adulto se los dio o porque lo tomaron por iniciativa propia. Tasas similares presenta el consumo de alguna vez en la vida de cocaína y de solventes e inhalables (como popper).
Cuándo empieza el consumo
Otra de las preocupaciones que presenta el informe tiene que ver con la edad de inicio de consumo. “La primera experimentación ocurre tempranamente”, indica el Sedronar. El consumo de bebidas energizantes presenta una edad de inicio promedio en torno de los 12 años, y el consumo de alcohol a los 13, mientras que los estudiantes consumen tabaco y marihuana por primera vez cerca de los 14. En la mayoría de los casos, más de la mitad de quienes probaron alguna vez estas sustancias lo hicieron antes de los 15 años, confirma el informe.
Entre los estudiantes de 14 años o menos predomina el consumo de bebidas energizantes y alcohol. A partir de los 15 y 16 hay un salto significativo en la mayoría de las sustancias, en especial alcohol, marihuana y vapeadores, mientras que en el grupo de 17 años o más las prevalencias alcanzan sus valores más altos.
Si se lo compara con la encuesta anterior, que se hizo en el 2014, se nota que hay “estabilidad del consumo de alcohol como una de las prácticas más extendidas y el descenso sostenido del consumo de tabaco, aunque ahora presumiblemente compensado o complementado por la irrupción de los vapeadores”, indica el informe. Además, el consumo de marihuana muestra un ligero aumento, mientras que los consumos de cocaína, paco, éxtasis e inhalables se mantienen como las prevalencias más bajas.
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