Los gremios docentes universitarios anunciaron un paro de entre 48 y 72 horas a partir del miércoles 30 de septiembre, en reclamo por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial urgente. La medida fue resuelta por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, con la coordinación de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) y la CONADU Histórica.
El anuncio se produce en un contexto de tensión creciente con el Poder Ejecutivo, que ofreció un aumento del 3% en la última paritaria, cifra considerada insuficiente frente al retraso salarial estimado en 31,2% respecto de la inflación acumulada. Desde las organizaciones sindicales aclararon que la huelga se suspenderá únicamente si el Gobierno liquida, antes del martes 29 de septiembre, el incremento del 33,4% contemplado en la legislación vigente.
El reclamo de las universidades
La protesta se enmarca en un plan de lucha que busca visibilizar el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2025 y ratificada por el Congreso, pero cuya ejecución fue suspendida por la Casa Rosada. En paralelo, el juez federal Martín Cormick intimó al Ejecutivo a cumplir en un plazo de cinco días con la medida cautelar que ordena aplicar los artículos 5 y 6 de la Ley 27.795, que establecen la actualización de salarios y becas estudiantiles.
El magistrado advirtió que, en caso de incumplimiento, podrían aplicarse multas diarias por cada jornada de demora. La resolución fue confirmada por la Cámara de Apelaciones en marzo y dejada firme por la Corte Suprema en junio. Desde el Gobierno, sin embargo, anticiparon que apelarán la intimación, al sostener que ya presentaron documentación que acredita el cumplimiento parcial de lo dispuesto por la Justicia.

En este escenario, la secretaria general de CONADU, Clara Chevalier, fundamentó la intensificación del plan de lucha: “Lo colectivo está bajo asedio. Y es nuestra tarea, a contrapelo de este momento histórico, construir y fortalecer lo colectivo”. Chevalier subrayó que la unidad sindical constituye “un antídoto contra la fragmentación e individualismo impuestos por el gobierno de Milei”.
La medida de fuerza afectará el normal funcionamiento de las universidades nacionales, con suspensión de clases, actividades de investigación y extensión. Los gremios advierten que la falta de recomposición salarial compromete la calidad académica y la permanencia de miles de docentes en el sistema.
Asimismo, remarcan que el incumplimiento de la ley impacta en becas estudiantiles y programas de apoyo, generando un escenario de desigualdad en el acceso a la educación superior. La protesta se inscribe como antesala de la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para el 15 de octubre, donde se expondrá la situación presupuestaria y se debatirá el proyecto de Presupuesto 2027.
GLF









