Luego de varios días de tensión y negociaciones, finalmente el Gobierno de la Ciudad y el colectivo LGBTIQ+ llegaron a un acuerdo para que la Marcha del Orgullo se realice el sábado 7 de noviembre. De esta manera, se mantendrá la fecha original del evento masivo y se llevará a cabo en coincidencia con la visita oficial del papa León XIV al país.
En primer lugar, los representantes del colectivo celebraron la resolución a través de un comunicado en redes sociales, donde subrayaron que “gracias a la capacidad de diálogo y acuerdo, encontramos una solución que permite compatibilizar la Marcha con el operativo previsto por la llegada del Papa y garantizar las condiciones para su realización”. Asimismo, remarcaron que “el diálogo, la organización y una voluntad política compartida demostraron que trabajando juntos era posible garantizar ambos acontecimientos sin resignar derechos”, en referencia a la tensión que se había generado en torno a la fecha.

Por lo tanto, la movilización se llevará a cabo en la fecha prevista originalmente, pese a que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri había manifestado su oposición, al argumentar que gran parte de los efectivos policiales debían sumarse al operativo de seguridad por la llegada del Pontífice. En paralelo, el Ejecutivo porteño difundió un comunicado en el que destacó: “Trabajamos junto a la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo para encontrar una solución que permita realizarla y, al mismo tiempo, llevar adelante el operativo previsto por la visita del Papa. El diálogo, la coordinación y la buena voluntad de todos hicieron posible este acuerdo”.
La fecha original de la marcha del orgullo
De este modo, se confirmó que la movilización, que este año celebra su 35ª edición, se desarrollará con su recorrido habitual por Avenida de Mayo, uniendo el Congreso con la Casa Rosada. Por otra parte, fuentes de la organización señalaron que la coincidencia con la visita papal generaba preocupación, pero que finalmente se logró un esquema de seguridad que contempla ambas actividades sin superposición de recursos críticos.
En ese sentido, remarcaron que la Marcha del Orgullo es un acontecimiento histórico y cultural que no podía ser postergado, ya que representa la visibilidad y el reclamo por derechos de la comunidad LGBTIQ+. A su vez, enfatizaron que la coincidencia con la visita papal puede convertirse en una oportunidad para mostrar al mundo la convivencia de expresiones diversas en un mismo espacio público. Al mismo tiempo, el Gobierno de la Ciudad aseguró que se reforzarán los dispositivos de seguridad y logística para garantizar que tanto la visita del Papa como la movilización se desarrollen en paz y sin incidentes.
Cabe recordar que la Marcha del Orgullo reúne cada año a miles de personas, organizaciones sociales, culturales y políticas, y constituye uno de los eventos más masivos en defensa de la diversidad y la igualdad. En esta edición, además, se prevé un fuerte énfasis en la defensa de las políticas de género y en la denuncia de retrocesos en materia de derechos, en un contexto de tensiones sociales y económicas.
GLF









