El transporte público automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un fuerte deterioro en su nivel de actividad. Entre marzo y abril de 2026, el sistema perdió casi 2 millones de pasajeros en comparación con los mismos meses del año pasado, en un contexto de caída de la demanda y recorte en la oferta de servicios.
De acuerdo con el último informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), en marzo, los colectivos transportaron 8.476.472 usuarios, frente a los 9.544.600 del mismo mes de 2025. La diferencia equivale a 1,07 millones menos (-11,2%), marcando el inicio de una tendencia contractiva. El deterioro se profundizó en abril. Ese mes, la cantidad de pasajeros cayó a 7.246.966, contra 9.226.232 un año atrás. Esto implica una pérdida de 1,98 millones de viajantes (-21,5%), es decir, más de dos de cada diez personas dejaron de hacerlo
La caída en la demanda estuvo acompañada por un ajuste en la oferta. Según el informe sectorial, en abril las frecuencias del sistema se redujeron un 18% interanual, mientras que en la comparación mensual -entre marzo y abril de 2026- el recorte alcanzó el 19% en el total del AMBA.
Menos pasajeros, menos servicios
El informe atribuye este retroceso a una combinación de factores que impactaron tanto en la demanda como en la operación de las empresas.
Por un lado, el aumento en el precio del gasoil, que no fue incorporado plenamente en los ingresos del sector, elevó los costos operativos. A esto se sumó el stock de deuda por subsidios impagos, especialmente al inicio de abril, que afectó la capacidad financiera de las compañías.
Al mismo tiempo, la caída de la actividad económica -en particular en comercio, construcción e industria—-redujo la cantidad de viajes diarios, mientras que el deterioro en la calidad del servicio, producto de la menor frecuencia, terminó de desalentar la demanda.
Impacto desigual según la jurisdicción
El impacto no fue homogéneo en todo el sistema. Las líneas que operan exclusivamente en la Ciudad de Buenos Aires mostraron una menor contracción que el promedio.
En abril, las 28 líneas de CABA registraron una caída del 11% en pasajeros y del 9% en frecuencias en comparación con el mismo mes del año anterior, ubicándose por debajo del promedio del AMBA.
En cambio, el ajuste fue más pronunciado en las líneas del conurbano bonaerense y las de jurisdicción nacional, lo que explica la caída más fuerte en el total del sistema.
La misma dinámica se observó en la comparación mensual: mientras el AMBA redujo sus frecuencias un 19% entre marzo y abril, en la Ciudad la baja fue del 12%, consolidándose como el distrito con menor recorte en la oferta.
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