Una familia tipo necesitó en mayo ingresos mensuales por $ 2.450.044 para ser considerada de clase media en la Ciudad de Buenos Aires, según el último informe sobre líneas de pobreza y canastas de consumo elaborado por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). El monto representa un incremento del 2,75% respecto de abril y superó la inflación registrada en la Capital Federal durante el mismo período, que fue del 2,1%.
El relevamiento toma como referencia a un hogar integrado por una pareja, ambos económicamente activos y propietarios de su vivienda, con dos hijos. De acuerdo con el informe, el ingreso necesario para pertenecer al sector medio volvió a crecer por encima del ritmo general de los precios, reflejando la presión que continúan ejerciendo los gastos básicos sobre los hogares porteños.

Para no ser considerada pobre, esa misma familia debió contar con ingresos mensuales de al menos $ 1.549.224,97, valor correspondiente a la Canasta Básica Total (CBT). En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el umbral de indigencia, alcanzó los $ 844.145,73. Por debajo de ese monto, un hogar no logra cubrir adecuadamente sus necesidades alimentarias esenciales.
El informe también mostró que tanto la línea de pobreza como la de indigencia aumentaron por encima de la inflación de mayo. La Canasta Básica Total registró una suba mensual del 2,39%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria avanzó 2,79%, en ambos casos por encima del índice de precios de la Ciudad. Los datos sugieren que, pese al proceso de desaceleración inflacionaria, los ingresos necesarios para sostener determinados niveles de bienestar continúan creciendo a un ritmo superior al promedio de los precios.
Inflación fue de 2,1% en CABA
Aunque la inflación porteña se desaceleró al 2,1% en mayo, algunos rubros clave continuaron mostrando aumentos por encima del promedio. Según el IDECBA, las mayores subas se registraron en Educación (3,1%) y Salud (3%), impulsadas principalmente por los incrementos en las cuotas de los colegios privados y de la medicina prepaga.
El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,8%, por encima del índice general. Dentro de ese segmento se destacaron los aumentos en verduras, tubérculos y legumbres (14,5%), lácteos y huevos (3,7%) y panificados (2,6%), aunque la caída de 3,4% en frutas ayudó a moderar el impacto sobre la canasta alimentaria.
Las divisiones de Alimentos y bebidas, Vivienda, Salud y Educación explicaron cerca del 65% de la inflación del mes. A pesar de la desaceleración respecto de abril, el índice acumula un alza del 14% en los primeros cinco meses del año y una variación interanual de 33,1%.
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