En la víspera de sus Reuniones de Primavera, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco en la situación macroeconómica de Argentina. En su último informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO, por sus siglas en inglés), indicó que el país pasará a mostrar un crecimiento del 3,5% en el Producto Interno Bruto (PIB), medio punto porcentual menos que lo previsto en octubre. Además, estimó una inflación anual del 30,4%, casi el doble de la proyección anterior.
El recorte en la expectativa de crecimiento para Argentina se produce tras seis meses en los que el organismo había anticipado una recuperación más dinámica. En octubre, el informe situaba el avance del PIB en el 4,0% para 2026. De acuerdo con información de Infobae, la diferencia de -0,5 puntos porcentuales responde, según el FMI, al impacto de la menor demanda global y a las dificultades provocadas por la guerra y el cierre de rutas comerciales, factores que afectan de forma directa la velocidad del rebote económico.
En medio de la tensión generada por los últimos datos inflacionarios (2,9% en enero; 2,9% en febrero y 3,4% en marzo), el FMI revisó al alza la perspectiva de inflación anual publicada en octubre (16,4%) y proyectó un incremento de 14 puntos porcentuales, llevándola al 30,4%. El organismo atribuye esta diferencia a los efectos multiplicadores de los aumentos en los costos de la energía y el transporte a nivel global, que en el caso argentino se vieron potenciados, dificultando la convergencia a tasas de un solo dígito.
El lado positivo es que Argentina mantiene un crecimiento esperado por encima del promedio de América Latina. El organismo estimó un aumento del 2,3% para el conjunto de América Latina y el Caribe, mientras que países como Brasil y México registrarían subas del 1,9% y 1,6%, respectivamente. Chile, por su parte, mejoró su estimación al 2,4%.
Mientras tanto, en Perú se espera que el crecimiento sea del 2,8%, un valor levemente superior al estimado en octubre. En Ecuador, la proyección pasó del 2,0% al 2,5%, y en Paraguay aumentó del 3,7% al 4,2%. Venezuela se destacó por ser el país con el mayor salto, al pasar de -3,0% a 4,0%, una diferencia de siete puntos porcentuales. Por el contrario, Uruguay experimenta una baja de 0,6 puntos, y el Caribe muestra una corrección negativa de 2,5 puntos.
Por último, el informe señala que el nuevo escenario para Argentina “descarta la visión de una desinflación rápida hacia el 16%” y pone el foco en la necesidad de adaptarse a un entorno internacional más complejo.
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