El cruce diplomático que abrió Javier Milei al llamar «ladrón» y «presidiario» a Luiz Inácio Lula da Silva en un acto en San Pablo junto al candidato opositor Flávio Bolsonaro generó una ola de críticas desde el arco político opositor. Uno de ellos fue el diputado nacional de Unión por la Patria Guillermo Michel, quien publicó en su cuenta de X un gráfico del INDEC sobre el comercio exterior argentino y lo acompañó con un mensaje directo: «Independientemente del error político que implica involucrarse en la elección de un país hermano como el de Brasil y agredir a un gran dirigente como Lula, es una torpeza atacar a su presidente».
El gráfico que difundió Michel, correspondiente al Intercambio Comercial Argentino acumulado a junio de 2026, muestra a Brasil como primer destino de las exportaciones del país, con una participación del 12,6% sobre el total de 49.454 millones de dólares exportados en el período. «Brasil es el principal destino de las exportaciones de Argentina: a junio de 2026 acumula el 14% del destino de los productos que Argentina vende al mundo. La Argentina, la industria argentina y el trabajo argentino están por sobre cualquier alineamiento político de los dirigentes de turno en nuestro país«, cerró Michel.
Independientemente del error político que implica involucrarse en la elección de un país hermano como el de Brasil y agredir a un gran dirigente como @LulaOficial, es una torpeza atacar a su presidente.
Brasil es el principal destino de las exportaciones de Argentina: a junio de… pic.twitter.com/bWAW6MTqDc— Guillermo Michel (@MichelGuilleOK) July 26, 2026
La respuesta inmediata de Brasilia
Los dichos de Milei no quedaron sin consecuencias institucionales. El canciller brasileño, Mauro Vieira, llamó a consulta a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, un gesto diplomático que suele anticipar un fuerte desagrado entre países y que, según trascendió, podría escalar hacia una ruptura mayor si no se revierte el tono. El titular del PT, Edinho Silva, había calificado como «inaceptable» que «un jefe de Estado extranjero visite nuestro país y se dirija a sus poderes constituidos de manera irrespetuosa».
La respuesta del oficialismo
Desde el propio Gobierno, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, minimizó el impacto de la crisis: «Que no se rasguen las vestiduras», dijo, y apuntó a su vez contra Lula al recordar «las barbaridades que se decían» en el pasado. Milei, por su parte, redobló la apuesta al acusar a Brasil de financiar una «campaña antiargentina» en su contra.
El dato que aportó Michel, de todos modos, vuelve a poner el eje de la discusión en un terreno concreto: más allá de las descalificaciones cruzadas, Brasil sigue siendo, lejos, el principal comprador de lo que la Argentina produce y exporta al mundo.
Una catarata de críticas transversales en la oposición
El posteo de Michel se sumó a un amplio repudio del arco opositor argentino. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, habló de «vergüenza ajena» y remarcó: «No en nuestro nombre, Milei».
Ayer vimos, con vergüenza ajena, al presidente Milei ofender e insultar al gobierno de Brasil, a su presidente y a todo un país. Desde la provincia de Buenos Aires sostenemos que la Argentina respeta a las naciones hermanas y apuesta a la integración regional.
Hoy me comuniqué… pic.twitter.com/NAdKb2zOBM
— Axel Kicillof (@Kicillofok) July 26, 2026
El Partido Justicialista calificó el episodio como «la página más negra» de la política exterior argentina. El senador Eduardo «Wado» De Pedro lo definió como «un hecho de enorme gravedad» y cuestionó que, mientras el Gobierno «recibe al FMI como si fuera una visita de Estado, agravia a quienes deberían ser nuestros principales socios».
Milei viajó a Brasil sin agenda oficial para insultar al presidente Lula, a las autoridades del Poder Judicial y al pueblo brasileño. Es un hecho de enorme gravedad.
Brasil es un pueblo hermano, nuestro principal socio comercial y un aliado estratégico para la producción, el…
— Wado de Pedro 🇦🇷 (@wadodecorrido) July 26, 2026
El diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro pidió que el canciller Pablo Quirno vaya al Congreso a dar explicaciones, y el presidente de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, calificó la actitud presidencial de «desatino».
También hubo pronunciamientos desde el peronismo bonaerense: Mayra Mendoza definió a Lula como «amigo de Argentina» y «compañero de Néstor y Cristina», mientras que el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, remarcó que «el 80% de nuestra producción industrial se exporta a ese país«, en referencia al peso de Brasil para la economía provincial. Hasta la diputada Marcela Pagano, del monobloque Coherencia y no identificada con el kirchnerismo, envió una carta a Lula «pidiendo disculpas en nombre de los millones de argentinos que no insultan a sus hermanos».
Hoy le escribí al Presidente @LulaOficial Le pedí disculpas en nombre de los millones de argentinos que no insultan a sus hermanos. Brasil no nos soltó la mano en 1982, cuando estábamos solos frente a Inglaterra. No vamos a permitir que un exabrupto destruya 40 años de hermandad.… pic.twitter.com/OlT3eSYLMd
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) July 26, 2026
JD/CM









