El exministro de Producción José Ignacio «Vasco» de Mendiguren salió a responderle a Javier Milei luego de la fuerte acusación ayer en la Exposición Rural de Palermo. El presidente lo señaló en plena entrevista radial mientras paseaba por el predio, lo calificó de «ladrón» y lo responsabilizó por el impacto económico de la salida de la convertibilidad en 2002.
Tras el episodio, De Mendiguren cuestionó el tono utilizado por el Presidente y aseguró que las diferencias políticas deben resolverse «con hechos y no con insultos». En un mensaje difundido en su cuenta de X, sostuvo que fue víctima de una nueva descalificación presidencial y afirmó que ese tipo de expresiones deterioran la investidura del jefe de Estado.
«Hoy me tocó a mí, como antes a tantos otros, ser injuriado por el Presidente. Las ideas se defienden con hechos, no con insultos», expresó el exfuncionario, quien además consideró que «es triste que la máxima autoridad política del país degrade así su propia palabra, y con ella, la democracia de todos».

También cuestionó que Milei lo atacara desde su posición institucional. «Es penoso insultar a alguien sabiendo que no tiene el mismo sillón desde donde contestar. No imagino cobardía mayor», afirmó.
De Mendiguren rechazó además las acusaciones de corrupción formuladas por el mandatario y remarcó que durante toda su trayectoria pública no registró denuncias judiciales. «No tuve ni una sola causa ni denuncia», sostuvo, al tiempo que calificó las acusaciones como infundadas.
En declaraciones radiales posteriores, el exministro reveló que analiza iniciar acciones judiciales contra el Presidente por las expresiones realizadas durante el episodio en La Rural. «Lo estoy pensando por la institucionalidad. Si nos acostumbramos a que un Presidente pueda agredir de esta forma, absolutamente infundada, no es un buen camino para la Argentina«, afirmó.
Según relató, ni siquiera escuchó los insultos en el momento. «Me enteré cuando mi hija me comentó lo que había pasado al salir del predio», explicó. El episodio ocurrió durante una entrevista que Milei brindaba en el stand de Radio Mitre dentro de la Exposición Rural. Mientras respondía preguntas, el Presidente advirtió que De Mendiguren caminaba detrás del vidrio del estudio y decidió interrumpir la conversación para señalarlo.

«Ahí está pasando alguien que le hizo muchísimo daño a la Argentina», dijo inicialmente. Luego endureció sus críticas al responsabilizarlo por la salida de la convertibilidad durante el gobierno de Eduardo Duhalde. «Ese le cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares… Vos, sí, ladrón, arruinaste el país con Duhalde y toda su banda», lanzó el mandatario.
Las declaraciones formaron parte de una explicación sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, iniciativa con la que Milei busca limitar de manera definitiva el financiamiento monetario del Estado. En ese contexto volvió a sostener que las decisiones adoptadas durante la crisis de 2001-2002 implicaron una fuerte pérdida patrimonial para los argentinos.
Consultado por las acusaciones, De Mendiguren defendió la gestión que integró en 2002 y rechazó la interpretación del Presidente sobre aquellos acontecimientos. Según sostuvo, el gobierno de unidad encabezado por Eduardo Duhalde no fue responsable del colapso institucional sino que recibió un país inmerso en una crisis económica, financiera y social. «Los que cerraron los bancos, decretaron el default y generaron los muertos en la Plaza no fueron quienes llegaron después», afirmó.
Además, reivindicó el desempeño económico posterior al colapso de la convertibilidad y aseguró que ese período dio inicio a una de las etapas de mayor crecimiento de la economía argentina.
El Frente Renovador también salió a respaldar a De Mendiguren y expresó su «más enérgico repudio» a las declaraciones presidenciales. En un comunicado firmado por el presidente del espacio, Diego Giuliano, el partido sostuvo que las políticas públicas pueden ser discutidas y cuestionadas, pero advirtió que la descalificación personal degrada el debate democrático y la palabra presidencial.
El episodio se suma a una serie de fuertes cruces protagonizados por Milei durante el fin de semana, tanto en el plano interno como en el frente internacional, en medio de la creciente tensión diplomática con Brasil tras sus declaraciones contra Luiz Inácio Lula da Silva.
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