La salida de Manuel Adorni de la jefatura de gabinete trajo al gobierno un frente de aire fresco que desde hacía más de tres meses todos los escalafones del oficialismo rogaban por encontrar. Decididos a poner en marcha una nueva etapa en la gestión con la que esperan dar el puntapié inicial para comenzar la campaña a la reelección de Javier Milei, en la Casa Rosada orquestan un plan de relanzamiento que tendrá al jefe de Estado como principal protagonista.
Los días previos a la eyección de Adorni, una salida esperada pero que nadie se atrevió a confirmar hasta último momento, el líder libertario tenía planificada una agenda internacional de grueso calibre. Durante los días agitados de recambio ministerial, Milei se encontraba en España donde fue galardonado y mantuvo reuniones con importantes dirigentes de la ultraderecha europea, otro capítulo de su siempre ambicioso deseo de convertirse en el máximo referente de las ideas libertarias a nivel global.
Los rumores y posterior confirmación de la eyección de quien hasta hace apenas cinco días era el preferido de los hermanos presidenciales, obligó a Milei a modificar sus planes y enviar un gesto de conducción política hacia adentro de un gabinete que desde hace tiempo reconoce en voz baja no tener un Norte claro. Con la salida del ex vocero confirmada, el presidente hizo cancelar a su equipo de Ceremonial y Protocolo el viaje que tenía previsto a Paraguay para participar de la reunión de presidentes de Mercosur, instancia que lo pondría cara a cara con Lula da Silva luego del encuentro que el libertario tuvo en Olivos con el candidato a presidente brasileño, Flavio Bolsonaro.

La circunstancia en la que se dieron los cambios de gobierno fueron claves para que el presidente decida dar un vuelco de 180° en su participación del gobierno. Mientras él se encontraba a 10.000 kilómetros, la mesa chica libertaria deliberaba sobre el nuevo esquema que tendría a Diego Santilli a la cabeza de los ministerios y a Ignacio Devitt como su segundo. Pese a que la dinámica política está lejos de ser su mayor anhelo, el vaciamiento de poder que él mismo le imprimió a la investidura presidencial lo expuso a una debilidad que poco tiene que ver con el liderazgo que quiere aparentar y con el que busca compararse con el resto de sus colegas. Por eso, ya en Buenos Aires, Milei entendió que de la única manera que podrá hacerse cargo de su gobierno es ponerse al frente del mismo.
En este marco, en las últimas horas del martes desde el círculo del presidente hicieron circular que el viaje que tenía previsto a Estados Unidos para participar de la celebración del 250 aniversario de su independencia estaba cancelado. “Nunca estuvo confirmado”, justificaron ayer en el oficialismo para ratificar la suspensión de un viaje al que el propio Milei avisó a sus amigos que participaría. Dinamismo.
Enfocado en retomar el protagonismo, este martes Milei encabezó junto a su hermana una reunión de más de tres horas junto a Diputados y Senadores de La Libertad Avanza a los que reunió con la intención de bajar línea sobre la estrategia parlamentaria. Si bien gran parte del tiempo del cónclave que tuvo lugar en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada fue ocupado por la charla económica del presidente, lo cierto es que el metamensaje del encuentro nunca fue tan claro: alineamiento y obediencia.
Aunque insisten en mostrarse en unidad, casi un revival del extinto Frente de Todos, lo cierto es que las tensiones entre su hermana y Patricia Bullrich, a quien desde el karinismo apuntan como una rebelde, siguen latentes. El encuentro de ayer, que tuvo a la secretaria general como coordinadora, estuvo lejos de sólo ser una reunión de próximos pasos, también buscó marcarle el terreno a la jefa de bloque en el Senado que desde hace semanas envía gestos de autonomía que preocupan y ponen en riesgo los planes de El Jefe.

Por eso, Karina no sólo decidió crear un nuevo grupo de Whatsapp del que ella misma forma parte para estar al tanto de absolutamente todas las conversaciones que tienen los senadores, también recalcó durante todo el evento de ayer quiénes son sus espadas legislativas. En este tándem entran Santilli, Devitt, los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem. Aunque tuvieron el gesto de sumarla a la foto oficial, la hermanísima entiende que Bullrich es sólo una ejecutora de los deseos presidenciales pero no una armadora de los mismos. Por eso, con sutileza, intentará marginarla de las negociaciones y el diálogo con gobernadores y aliados. Será toda una aventura cuando la presidenta de LLA se choque de frente contra la cintura política de la ex macrista.
Como sea, el presidente seguirá dando muestras de hiperactividad. Este jueves el mandatario encabezó la ceremonia en homenaje a los efectivos de la Policía Federal Argentina caídos en cumplimiento del deber, realizada en el Monumento a los Caídos de la fuerza, que tuvo lugar en el marco del 50 aniversario del ataque de Montoneros al comedor de la Policía en 1976. Junto a Karina, Santilli, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; los ministros de Justicia, Juan Bautista Mahiques; de Salud, Mario Lugones; de Defensa, Carlos Presti; y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno el jefe de estado se puso al frente de un nuevo capítulo de la inagotable batalla cultural sobre los hechos ocurridos durante la última dictadura cívico militar.
La semana que viene, en tanto, Milei viajará a Tucumán para participar de la vigilia por el Día de la Independencia y encabezará un acto a la medianoche en la provincia junto al gobernador Osvaldo Jaldo. En este marco, se espera que el presidente vuelva a llevarse una foto con mandatarios provinciales, quienes se preparan para sentarse a negociar las bases y condiciones de su apoyo legislativo de cara a las negociaciones electorales que comenzarán más pronto que tarde.
TS/CM






