En el arranque de la audiencia 24 del juicio por la muerte de Diego Maradona, quien fuera su psiquiatra, Agustina Cosachov, pidió hablar a los jueces: «(la enfermera) Córdoba mintió. Habló de un supuesto llamado. Aporto el registro, hay dos llamadas perdidas. No hubo conversación telefónica». Así desacreditó a Cinthya Córdoba, la enfermera que dijo el martes que en esa comunicación Cosachov se desentendió de una crisis de Maradona con la frase «¿Por esto me llamás?«.
«Lo que se quiere instalar desde Swiss Medical y Medidom es que me sentía invadida. Yo estaba disponible y trataba de arreglármelas para hablar con los enfermeros», afirmó la psiquiatra. Es que Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de la prepaga que organizó la internación domiciliaria e imputada en la causa, había prohibido a los enfermeros que se comunicaran con los médicos tratantes.
Entre otras cosas, en este debate deberán definirse quiénes eran «los médicos tratantes»: Cosachov sí, porque medicaba a Maradona; el psicólogo Carlos Díaz también, aunque entró en el dispositivo unas semanas antes de la muerte; y el neurocirujano Leopoldo Luque, que por su rol de amigo está, por momentos, en una zona difusa.
«La gente miente, miente en la calle, miente frente a las cámaras de televisión. Pero éste (N. de la R.: por la sala de audiencias) es un lugar sagrado. Acá mentir tiene consecuencias. Por eso pedimos el falso testimonio de Cinthya Córdoba, porque mintió», anunció el abogado Vadim Mischanchuk. Delito en su forma agravada, dado que -según la defensa de la psiquiatra-, Córdoba habría mentido en perjuicio de una imputada. ¿Pena? De uno a diez años de cárcel.
El tribunal integrado por el presidente Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, tomó nota y resolverá la petición en las próximas semanas.
VDM










