La venta en supermercados se estancó en marzo según el INDEC, y las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas argentinas cayeron 1,2% en mayo según el Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y acumulan 11 meses consecutivos de retroceso. Mientras tanto, el presidente Javier Milei tuiteó con el humor que lo caracteriza: «El consumo deprimido más loco del mundo».
¿Por qué? El mandatario ignoró la caída del consumo interno y festejó que Armani, Dolce&Gabbana y H&M llegarán a la Argentina, y se suman a varios arribos internacionales a los centros comerciales de IRSA. El dueño del mayor operador, Eduardo Elztain, tiene relación con Milei y fue quien lo dejó estar en el Hotel Libertad por dos meses antes de que fuera electo en 2023.
«Creo que sería mucho más serio que se dediquen a hablar de la cuadratura del círculo, el esqueleto obeso y sobre si el agua moja», reza el tuit del Presidente que ignora la situación del país. Para gustos los colores, pero para la realidad, datos: el buzo más barato de Dolce&Gabbana cuesta 495 euros, es decir, $ 825.000. El salario mínimo se ubica en $ 363.000, entonces se necesitarían dos y un poco más de estos para comprar la prenda. Asimismo, un buzo local de marca cuesta $ 80.000, diez veces menos.
A la baja del consumo interno se le suma que los salarios registrados encadenan siete meses consecutivos sin poder ganarle a la inflación, que desde noviembre de 2023 se perdieron 290 mil puestos de trabajo y que la crisis industrial se llevó a más de 26.000 empresas desde que asumió Milei.
A estas marcas se les suman Victoria’s Secret, The Kooples, Miniso, Decathlon, FARM Rio, Maje, Dr. Martens, Carter’s, Sandro, Mango, Montblanc, el espacio Magma on the Road (con Free People y Project Social), Skechers, Indian, Skinko, Intimissimi, Bath & Body Works y Bimba y Lola.
Milei festeja el 2,1% en la inflación de CABA, pero la desaceleración tuvo un protagonista: los pasajes aéreos
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,1% en mayo, de acuerdo con lo informado por el Instituto de Estadística y Censos porteño. De esta forma, el índice de precios de la ciudad desaceleró 0,4 punto porcentual en comparación con abril. En lo que va del año acumula un aumento del 14%, mientras que la variación interanual alcanza el 33,1%.
Detrás de la desaceleración hubo un factor determinante: la fuerte caída de los pasajes aéreos (-14.4%), que echó por tierras los aumentos en los transportes públicos y ayudó a compensar las subas registradas en rubros clave para el consumo de los hogares, como alimentos, salud, educación y vivienda. La relevancia de este descenso cobra mayor dimensión si se considera que varios de los principales componentes del índice continuaron mostrando aumentos superiores al promedio. Sin ese efecto correctivo, la desaceleración de la inflación porteña habría sido considerablemente más limitada.
Según datos oficiales, Educación fue el rubro que más aumentó, con una suba del 3,1%. El incremento estuvo impulsado por los aumentos en las cuotas de los establecimientos de enseñanza formal. En esa línea, otro de los segmentos que se ubicó por encima del índice general fue Salud, que registró un incremento del 3% y aportó 0,28 punto porcentual al nivel general. La principal explicación fueron las actualizaciones en las cuotas de la medicina prepaga.
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