Javier Milei atraviesa las últimas horas de su gira por Estados Unidos con una agenda que combina anuncios económicos, definiciones de política exterior y reuniones de alto nivel. El principal resultado de la actividad bilateral fue el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, un acuerdo entre Argentina y Estados Unidos que contempla inversiones de hasta USD 7.000 millones para obras de infraestructura durante 2027.
El entendimiento fue firmado en Nueva York por el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, en representación de Milei y Donald Trump. El esquema abarca energía, minería, transporte y telecomunicaciones y busca conectar zonas productivas argentinas con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales.

Una parte sustancial de los recursos estará vinculada con Argentina LNG, el megaproyecto de exportación de gas de Vaca Muerta desarrollado por YPF junto con ENI y XRG. El acuerdo contempla unos USD 6.000 millones para esta iniciativa, con respaldo del EXIM Bank y de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos. El resto de la agenda incluye proyectos vinculados con la Hidrovía, ferrocarriles —entre ellos el Belgrano Cargas—, una posible conexión entre Vaca Muerta y Bahía Blanca, redes eléctricas, telecomunicaciones, fibra óptica y cables submarinos. También incorpora el desarrollo de minerales críticos como litio y cobre.
Quirno explicó que el mecanismo estadounidense no supone necesariamente un préstamo directo al Estado argentino, sino instrumentos destinados a facilitar la participación de empresas de Estados Unidos. “Financia proveedores estadounidenses”, explicó el canciller al referirse al papel del EXIM. En esa línea, sostuvo que “el país no necesita financiamiento como país” y que el objetivo fue crear las condiciones para que empresas estadounidenses puedan participar en proyectos locales.

El Gobierno también presentó el acuerdo como parte de una estrategia más amplia de integración económica y de fortalecimiento de las cadenas de suministro occidentales. Para la Casa Rosada, Vaca Muerta y los minerales críticos constituyen activos centrales para atraer capital, tecnología y nuevos mercados. Durante la ceremonia de firma, Quirno vinculó directamente el entendimiento con la relación política entre Milei y Trump. “Los presidentes Milei y Trump le han dado a esta alianza un propósito claro arraigado en la libertad y la empresa privada. A través de esa cooperación, la prosperidad de cada nación se convierte en una fuente de seguridad económica para la otra. Este es otro paso hacia la ambición compartida de hacer de nuestro hemisferio una potencia industrial global”, afirmó.
Landau, en tanto, definió el vínculo bilateral en términos particularmente estrechos. “Creo que nunca hemos tenido una relación —y uso una definición bastante amplia— tan estrecha, fraternal y profunda como la que existe hoy bajo el presidente Milei en Argentina y el presidente Trump aquí en Estados Unidos”, sostuvo. Y agregó: “Creo que ahora se produjo una convergencia y que la elección del presidente Milei fue un punto de inflexión enorme para el hemisferio”.

Milei tendrá hoy su última jornada de actividades en Nueva York antes de regresar a la Argentina. A las 13, hora argentina, está previsto que participe de una exposición en The Economic Club of New York, donde hablará ante empresarios e inversores y luego responderá preguntas del editor global de Bloomberg, John Micklethwait.
El Presidente llegará acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; y el canciller Quirno. Allí buscará profundizar el mensaje que viene transmitiendo durante su gira: presentar a la Argentina como un destino para inversiones y colocar a Vaca Muerta como uno de los principales activos económicos del país.
La inteligencia artificial será otro de los ejes de su exposición. Ante la ONU, Milei había planteado una visión favorable a un desarrollo amplio de esta tecnología y sostuvo: “De allí, donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera. Inteligencia artificial o superinteligencia, como dice el presidente Donald Trump, puede multiplicar nuestra productividad en órdenes de magnitud que todavía no comprendemos”.
El Presidente también había comparado el impacto potencial de la inteligencia artificial con la transformación industrial de otras épocas y anticipado que podría modificar áreas como la economía, la medicina, la educación y la administración pública.
Por la tarde llegará uno de los encuentros políticos centrales de la jornada. A las 17, Milei se reunirá con Benjamin Netanyahu, para abordar principalmente la situación de Medio Oriente y profundizar la relación bilateral en medio de la condena internacional al accionar del primer ministro israelí. Media hora después está previsto un encuentro ampliado con otros líderes latinoamericanos.

La reunión tendrá además un componente vinculado con Malvinas. Una empresa israelí, Navitas Petroleum, participa del proyecto Sea Lion, destinado a la explotación petrolera en la zona norte de las islas junto con la británica Rockhopper Exploration. Consultado sobre si Milei planteará esa situación a Netanyahu, Quirno respondió: “No lo sé. Se trata una conversación privada entre ambos jefes de Estado”.
El vínculo entre Milei y Netanyahu se explica por la alianza que el Presidente viene construyendo con Israel y Estados Unidos. Durante su intervención ante la ONU, el mandatario definió ese alineamiento como parte de una estrategia internacional basada en la afinidad con Occidente.
La agenda presidencial terminará por la noche. El vuelo de regreso a Buenos Aires está previsto para las 21 y el arribo a la Aeroestación Militar Aeroparque está programado para las 8:30 del viernes.
AL/CM










