Aunque comenzó hace una semana, el operativo «siga, siga», que puso en marcha la Casa Rosada para preservar a Manuel Adorni, no alcanzó. La demostración sucedió este jueves por la respuesta que eligió la Casa Rosada, pero también por los movimientos que surgen de la investigación judicial sobre el ultimo vuelo presidencial y del escenario penal más sensible, constituido por los expedientes abiertos en Comodoro Py sobre el vuelo privado que usó el ministro coordinador para llevar a su familia y a un amigo a Punta del Este en febrero.
Con ese cúmulo de obstáculos en el horizonte, el Gobierno tuvo que salir a desmentir con velocidad las versiones de renuncia. El presidente Javier Milei se puso al frente del operativo y otra vez agredió a la periodista que había publicado la información. «¿Otra pluma mugrosa mintiendo? ¿Y además siempre contra el gobierno? ¿Otra vez con el perfil que mostró en momentos previos a mayo 2025? Se le conoce el ruido y su color..», escribió en su cuenta de X.
Después de la descalificación, el jefe de Gabinete hizo lo propio, pero no alcanzó con un tuit, sino con una foto. Adorni posó con Milei en su despacho de Casa Rosada y posteó la foto con una frase que no repitió la agresión del mandatario. Fiel a su estilo, el ministro coordinador escribió: «El Presidente de la Nación junto al flamante Jefe de Gabinete que reemplazará este fin de semana al actual Jefe de Gabinete. Así son…Fin.» En la selfie se puede ver a Milei con su mameluco de YPF junto al desgastado ministro.
El frente judicial se bifurca y las investigaciones incomodan
El escándalo no depende solamente de la comunicación del Gobierno y de la decisión presidencial de bancar a su amigo. La semana pasada la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas (FNIA), a cargo de Sergio Rodríguez, comenzó a indagar de oficio respecto a la comitiva presidencial. Pero el frente más delicado pasa por el vuelo privado que usó Adorni para llevar a su familia a Punta del Este durante el último feriado de carnaval. Habría costado 10.000 dólares. Lo acompañó el periodista Marcelo Grandio y en una entrevista televisiva dijo que fue pagado dinero del Estado.
Un caso esta en manos del juez federal, Ariel Lijo. Pidió que la empresa que realizó el vuelo aporte la factura de la travesía para saber si está a nombre del ministro coordinador o de otra persona. También solicitó que toda la documentación oficial vinculada al caso y las filmaciones de seguridad del aeropuerto.
Presenté una ampliación de la denuncia penal por enriquecimiento ilícito a la esposa de @madorni para que explique sus gastos mensuales y a su vez que dé detalles de la operatoria comercial de su consultora “Más Be”. Tiene solo 3 clientes y son contratistas del Estado. Este… pic.twitter.com/icpde3f5bz
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) March 16, 2026
Hay tres causas penales abiertas contra Adorni por el vuelo privado. En una de ellas, el fiscal federal Gerardo Pollicita se enfocó en las palabras de Grandio por los medios. Por eso el representante del Ministerio Público pidió «una desgrabación de los reportajes que dieron Adorni y Grandio desde el momento de los hechos en pos de explicar quién y cómo se abonaron los costos del viaje objeto de esta investigación”.
Este frente se complejizó por el fuego amigo. La diputada Marcela Pagano, que hasta el año pasado formó parte de La Libertad Avanza, presentó «una ampliación de la denuncia penal por enriquecimiento ilícito» contra Bettina Angeletti, la esposa del ministro coordinador. En su escrito reclamó al juez que le pida a la consorte que «explique sus gastos mensuales y a su vez que dé detalles de la operatoria comercial de su consultora “Más Be”», porque «tiene solo 3 clientes y son contratistas del Estado».
El hervidero en la Rosada y la desmentida violenta de Milei
Sin embargo, más allá del intento de desmentida, y los gestos de respaldo, el Gobierno es un hervidero de versiones sobre un posible reemplazo de Adorni. El sitio Ámbito financiero, con la firma de la periodista Liliana Franco, sostuvo que el jefe de Gabinete «estaría evaluando la posibilidad de dar un paso al costado, preocupado por el rechazo que provocaron en la sociedad el viaje con su mujer a Nueva York, en una comitiva oficial, como así también por el alboroto que provocó el traslado de su familia a Punta del Este en un avión privado».
La versión suena con mucha fuerza desde la semana pasada y es lo que precisamente la Casa Rosada trata de contener, porque ya hay una danza de nombres. Martín Menem, titular de la Cámara Baja, su primo Eduardo «Lule, que es funcionario de la secretaría General de la Presidencia y hasta el ministro del Interior, Diego Santilli, asoman en la lista de recambios.
Ante el cúmulo de posibilidades que se respira en Balcarce 50, la Casa Rosada buscó derribarlas, sin información y con una desmentida cargada de agresiones contra la prensa.
CM






