Pese a que Javier Milei insiste en evadir el tratamiento como si así lograse desaparecerlo, el significativo aumento de la morosidad en familias empieza a convertirse en la principal amenaza de un gobierno autoconvencido del éxito de su plan económico. Este martes el presidente encabezó una nueva reunión de gabinete, una actividad que comenzará a ser semanal, en donde el tema tabú se puso sobre la mesa por pedido explícito de varios ministros y funcionarios que entienden la necesidad de hacerse cargo del conflicto antes que alguien más -¿el bloque de los 133 diputados?- lo haga.
El encuentro comenzó puntual a las 10 de la mañana y se extendió por poco más de dos horas en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. Como siempre, el líder libertario fue quien condujo la reunión e hizo un repaso de los indicadores del mercado laboral, el descenso de la inflación y los números que marcan un crecimiento de la economía. Durante su alocución, el economista hizo un particular distensión al artículo que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, publicó en el diario La Nación este lunes, en el que se intentan contrastar los resultados de la gestión con datos que, dicen en gobierno, los medios publican erróneamente.
En tanto, después de hacer un repaso de los logros económicos de la gestión y de las políticas que se pusieron en marcha en los diferentes ministerios, el jefe de estado se tomó un momento para hablar sobre el reclamo de soberanía argentina en las Islas Malvinas que esta semana tuvo un nuevo capítulo luego de que Donald Trump dijera que Estados Unidos podría revisar su postura frente al reclamo argentino en las islas. Luego de estas declaraciones, que generaron un inmenso revuelo a nivel internacional, el canciller Pablo Quirno volvió a remarcar que el conflicto bilateral se resolverá únicamente por la vía diplomática.

En este marco, se decidió que Milei brinde una cadena nacional el próximo jueves por la noche para darle a conocer a la población los detalles de una negociación que, pese al continuo posicionamiento argentino, sigue estancada hace décadas. En el oficialismo, en tanto, evitaron dar detalles sobre el contenido de la misma y afirmaron que todo se dará a conocer durante la alocución del presidente para evitar que cualquier filtración de la prensa estropee los planes oficiales.
Más tarde, a las 13 y con el presidente ya de vuelta en la Quinta de Olivos, la mesa política que encabeza Karina Milei volvió a reunirse como todas las semanas para avanzar con las discusiones de la agenda parlamentaria del oficialismo. Entre los puntos más sensibles, además del tratamiento de la Reforma Política que incluye la deseada eliminación de las PASO que comenzaría a tratarse el próximo 15 de septiembre en comisiones, las espadas legislativas de la gestión se dispusieron a poner sobre la mesa el tratamiento del aumento de la morosidad.
Durante la última sesión en el Senado, con su siempre marcada línea separatista, Patricia Bullrich sostuvo que las tasas de interés que cobran las billeteras virtuales “son un robo”, exigió mayor visibilidad del Costo Financiero Total (CFT) de los préstamos y advirtió sobre la necesidad de tener “etiquetado frontal” para todos los créditos. “Al tomar un préstamo tiene que aparecer un cartel gigante, un etiquetado frontal que diga: ‘Mire, si usted se endeuda por 100.000 pesos, va a terminar pagando 250.000 pesos’”, dijo la dirigente que empieza a oler el creciente malestar social por la falta de respuestas de la política.

Aunque la experiencia de la senadora le permita ver la necesidad de tomar cartas en el asunto, lo cierto es que dentro del gobierno reconocen que no habilitarán el tratamiento de los proyectos que los legisladores justicialistas Ana Marks, Marcelo Lewandowski y Martín Soria presentaron en los últimos días para darle una respuesta a los deudores. Lo mismo ocurrirá con la sesión en Diputados que el multipartidario bloque de 133 opositores logró convocar para el próximo 9 de septiembre. Ese día, los diputados pretenderán aprobar proyectos destinados al abordaje del endeudamiento y la morosidad de las familias, con iniciativas similares a las que Martín Llaryora (Córdoba); Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) ya pusieron en marcha en sus respectivas provincias.
Por el contrario, en las últimas horas desde el oficialismo dejaron trascender que la única política que se tomará, al menos en el corto plazo, es una modificación a las normas de publicidad de los créditos, a través de una resolución del Banco Central, con la que se impondría una mayor exigencia para exponer el CFT de los mismos.
Una curiosidad. En la declaración jurada que el jefe de estado presentó el pasado 27 de agosto, cumpliendo con la norma de exponer su situación contable, crediticia y financiera del año 2025, se puede observar un dato llamativo. Además del aumento del 43% del patrimonio del presidente respecto al período anterior, el economista registra una deuda de $586.357,00 con el Banco Supervielle cuyo destino se desconoce. El presidente se suma así a los más de seis millones de personas morosas que se registraron en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA).
TS/CM










