La derrota argentina en la final del Mundial 2026 fue un golpe fuerte a la ilusión de ganar el cuarto Mundial de nuestra historia. Pero a pesar de la tristeza, cientos de argentinos ignoraron el frío y la lluvia, y salieron a la calle a agradecerle a esta selección por el camino recorrido.
El epicentro fue, como siempre, el Obelisco, donde se proyectan imágenes de la Selección y un simple «Gracias Scaloneta». Las calles que atraviesan la 9 de julio se tiñeron de celeste y blanco, y la gente cantó para olvidar el mal trago. Mientras, el arco político en pleno se expresó en redes sociales.
Orgullo nacional. Lejos del reproche, los dirigidos por Lionel Scaloni se ganaron el respeto y la admiración, porque a pesar del resultado adverso transmitieron orgullo y amor propio. En conferencia de prensa el DT dejó en suspenso su continuidad: se retiró quebrado. Sin embargo, las banderas flamean y las camisetas relucen en la noche porteña. Argentina es subcampeona del mundo, un desempeño tan admirable como doloroso.
Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad porteño tiene esquema de prevención para el centro del centro de Buenos Aires, con 1.000 efectivos de la Policía de la Ciudad desplegados en las inmediaciones del Obelisco para evitar disturbios y contener a la movilización. Sobre Diagonal Norte, en el tramo comprendido entre Carlos Pellegrini y Suipacha, la Dirección General de Defensa Civil montó un Puesto Médico de Avanzada.
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