El nuevo régimen penal juvenil consiguió hoy la aprobación del Senado. La Libertad Avanza, que ingresó el proyecto, tuvo apoyo de la oposición dialoguista. El kirchnerismo lo rechazó. La Cámara Alta debate ahora la reforma laboral. Todo indica que también tendrá luz verde. Así, el presidente Javier Milei abrirá las sesiones parlamentarias el domingo con tres «triunfos», dado que ayer la Ley de Glaciares colectó los votos a favor para ser modificada.
A partir de su reglamentación, paso que sigue a la sanción, los menores desde 14 años que cometan delitos graves enfrentarán 15 años de cárcel. El nuevo régimen elimina la condena perpetua. Además, los menores serán alojados un lugar especial, separado de los adultos que cumplen condena. Hay un abanico de sanciones o castigos alternativos a las penas privativas de la libertad e incluye medidas complementarias de resocialización. La norma fue sancionada por una amplia mayoría de 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención.
Para delitos con penas menores a 3 años se descartan penas de prisión, en tanto que para las penas de entre 3 y 10 años vinculados a delitos que no hayan ocasionado la muerte o lesiones graves, se priorizan otro tipo de sanciones con un enfoque social y educativo. La punta de lanza del oficialismo fue el casó de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado de 23 puñaladas por menores en Santa Fe. El asesinato ocurrió en diciembre y fue cometido por dos menores de edad, que filmaron el crimen.
Organizaciones de la sociedad civil, como Madres del Dolor, y hasta un juez de menores de Catamarca, se opusieron públicamente al proyecto. Incluso la vicepresidente Victoria Villarruel convocó a la Pastoral Social y a Cáritas a que expongan sus críticas al proyecto libertario en el Senado.
A su vez, la jefa de la bancada oficialista y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sumó al debate en comisión a los familiares de víctimas de delitos cometidos por menos de edad. Contaron sus historias en el plenario y señalaron que hay menores que cometieron delitos y se encuentran en libertad, pidieron que los responsables cumplan sus condenas como corresponde, a fin de evitar que estos delitos cometidos por menores continúen ocurriendo. En el cierre de su exposición, Bullrich pidió un minuto de silencio en homenaje a las víctimas. A los senadores que estaban por votar en contra no les quedó otra que ponerse de pie.
Los organismos de derechos humanos y que atienden a la niñez recalcan que la cifra de menores que cometen delitos graves es ínfima. Por ejemplo, un informe de la Comisión Provincial por la Memoria señala que de los aproximadamente 4 millones de menores de 16 años que viven en la provincia de Buenos Aires actualmente hay 71 detenidos por delitos graves, 24 de esos por homicidio, 8 por tentativa de homicidio, 47 por robos agravados y dos por abuso sexual.
AS






