Por los tiempos de incubación de la enfermedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) descartó que los tres pasajeros fallecidos en el crucero MV Hondius se hayan contagiado de hantavirus en Ushuaia, donde zarpó el barco el 1 de abril los pasajeros y la tripulación. De todas maneras el Ministerio de Salud de Argentina enviará expertos a la capital fueguina para analizar la posible presencia del virus.
Los pasajeros y la tripulación siguen a bordo frente a las costas de Cabo Verde, en Sudáfrica. Después de días sin conseguir permiso, el crucero podrá atracar en Tenerife, España, el lunes. Así lo informó el gobierno de España. Un influencer que subió en el puerto de Ushuaia dijo que las autoridades de la embarcación «no tomaron el problema lo suficientemente serio».
Después de la alarma internacional que generó la muerte de tres personas a bordo por hantavirus, el crucero que esperaba sobre las aguas cercanas a Cabo Verde, frente a las costas de África, llegará a las islas Canarias pese a la oposición del gobierno regional del archipiélago del Atlántico. La ministra de Sanidad española, Mónica García, confirmó ayer que el barco llegará a Granadilla, en Tenerife.
Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que evacuó del barco a tres personas: dos tripulantes enfermos y una persona que estuvo en contacto con uno de los casos confirmados.
Además, una experta de ese organismo indicó que el primer caso no pudo haberse producido a bordo ni durante una escala, ya que el tiempo de incubación indica un contagio previo a la partida de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril. Anais Lagand, experta en fiebres hemorrágicas víricas de la OMS, le dijo a la agencia AFP que el período de incubación del hantavirus es de entre una y seis semanas, por lo cual el primer caso «claramente tuvo exposición antes de embarcar», y que esta estuvo «sin duda vinculada a un roedor».
Uno de los pasajeros habló con los medios y criticó a las autoridades del crucero por su accionar ante el inicio del brote. El influencer turco Ruhi Cenet, de 35 años, dijo que “ni siquiera consideraron la posibilidad de que fuera una enfermedad tan contagiosa». «No tomaron el problema lo suficientemente serio», le dijo a AFP.
Cuando todo empezó, hace más de un mes, nadie esperaba que el viaje de placer se convertiría en una experiencia de miedo e incertidumbre. En un video grabado por Cenet, se ve cuando el capitán informa el 12 de abril que un hombre neerlandés de 70 años había fallecido el día anterior. «El médico me dice que no estamos infectados», se escucha decir al jefe de la tripulación, sin imaginar que el propio médico británico del barco estaría en estado grave semanas después.
«Dijo que la muerte se debió a causas naturales», recordó Cenet en una entrevista por videoconferencia. Además, el influencer contó cómo siguió la vida en el barco hasta que se conocieron las otras dos muertes. «Seguimos comiendo todos juntos… y no llevábamos mascarillas. No sabíamos que había un virus, pero simplemente tomamos precauciones«, comentó. Él y más de 80 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades deberán esperar hasta el 11 de mayo para volver a tierra firme.
CDB/VDM con información de AFP





