El secretario del Seguro y miembro del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, aseguró que “la Argentina se paralizará de punta a punta”. Circulan por el AMBA muy pocos colectivos, no hay servicio de subtes ni de trenes. Y todos los vuelos fueron cancelados. Es el cuarto paro general en la que va del mandato de Javier Milei, que viajó a Washington para un encuentro de la Junta de la Paz. Aunque la huelga es sin movilización, algunos gremios se convocaron en las afueras del Congreso. Desde las 14, los diputados debatirán la Reforma Laboral, el proyecto del oficialismo que ya tiene media sanción del Senado.
La cámara que agrupa a los comercios informó que apenas adhirió el 12%. Con lo cual la mayoría de los locales de venta de comestibles, ropa y kioscos están abiertos. Las autopistas registraron mayor movimiento, dado que muchos fueron a su lugar de trabajo en autos particulares.
En la rueda de prensa que hizo ayer la CGT, el triunvirato integrado por Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros) y Sola, aclaró que “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”.
UOM, Aceiteros y Pilotos, junto a la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, y la izquierda movilizaron al Congreso. En caso de que la Reforma Laboral se convierta en ley, el sindicalismo iniciará el trámite de la judicialización de la reforma laboral, pese a que en el camino se fueron excluyendo del expediente algunas iniciativas que generaban malestar en la CGT, como la cuota sindical.
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