Además de las idas y vueltas por las licencias médicas, que determinó que el Gobierno elimine el artículo 44, hay un punto que genera revuelo entre los aliados del oficialismo: el del destino del sistema de cobro de sueldos, que expone la guerra entre los bancos y las fintech por las cuentas sueldo.
Durante las negociaciones en el Senado, Patricia Bullrich dejó afuera a las billeteras virtuales del pago de salarios. Una decisión que se interpretó como una victoria de los bancos, que reclamaban mantener la totalidad de los pagos porque cambiar ese sistema pondría en riesgo la protección de los ingresos de millones de asalariados. Según las cámaras del sector, el sistema bancario actual garantiza una seguridad jurídica y financiera que las fintech aún no pueden equiparar, debido a las diferencias en los regímenes de regulación y supervisión.
La primera batalla fue entonces para los bancos, que lograron eliminar esa disposición del texto original. Sin embargo, ahora los aliados al Gobierno anticiparon que van a pedir modificaciones sobre ese punto. Días atrás, el jefe de la bancada PRO en Diputados, Cristina Ritondo, anticipó el pedido y dijo que van a “defender la libertad de los trabajadores para cobrar su sueldo”, sin “restricciones impuestas por el Estado ni en beneficio de los bancos”.
De acuerdo con un comunicado de la Cámara Argentina Fintech, esta decisión restringe alternativas para los trabajadores y limita la competencia en el sector financiero. “Resulta contradictorio que se haya excluido del debate un artículo que efectivamente introducía mayor libertad y competencia: la libre elección del canal de acreditación salarial”, sostuvo la entidad.
Lo que hay en disputa son sumas millonarias. Los informes del Banco Central muestran que las billeteras digitales intervienen en el 75% de las transferencias inmediatas en el país que, al dar rendimientos mientras el dinero está quieto, hace que muchas operaciones estén girando hacia ese sector. Este crecimiento ha generado tensiones con el sector bancario, que busca preservar la exclusividad en el depósito de sueldos porque les garantiza fondos baratos, al no remunerar los saldos en cuentas sueldo, lo que a su vez les permite ofrecer créditos a mejores tasas.
Es decir, que esta batalla entre los sectores más rentables de la economía argentina sigue en el Congreso. Es una de las modificaciones que se debatirán este jueves en la Cámara de Diputados y que volverá al Senado para ratificar o no los cambios.
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