Desde la madrugada de este martes, las principales distribuidoras de gas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) suspendieron el suministro a estaciones de servicio e industrias por 24 horas, aunque se desconoce por cuánto tiempo podría llegar a extenderse. De esa forma, Naturgy y Metrogas restringieron las ventas de Gas Natural Comprimido (GNC) hasta el límite del “firme contratado”.
El objetivo de esta medida es preservar la demanda prioritaria, es decir, hogares, hospitales y escuelas. Sin embargo, esta es una decisión que suele tomarse en los meses más fríos del año, pero abril sorprendió con el primer pico de frío polar. En esa línea, las estaciones que superen ese límite recibirán multas equivalentes al valor de un litro de nafta súper por cada metro cúbico excedente.
En el AMBA operan unas 800 estaciones de las dos distribuidoras implicadas. De todas formas, cerca del 90% cuenta con contratos firmes, por lo que podrán seguir operando con normalidad.
Según datos del Ente Nacional Regulador del Gas (ENRE), la demanda prioritaria trepó 41 millones de metros cúbicos diarios, una gran diferencia en comparación a los 32,7 millones registrados en la misma semana del año pasado.

Si bien se trata de una práctica habitual, suele suceder en invierno. En ese marco, la cifra crece a los 100 millones de metros cúbicos diarios, lo que abre interrogantes sobre la suficiencia del sistema de abastecimiento. Mientras tanto, Argentina depende del Gas Natural Licuado (GNL) —llega por barco— para cubrir picos estacionales, aunque hasta el momento no arribó ninguna carga en lo que va del año.
Más de la mitad de los argentinos no tienen al mismo tiempo agua potable, gas y cloacas
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano fundamental, indispensable para una vida digna y para el ejercicio del resto de los derechos. En el siglo XXI, también debería considerarse básico contar con conexión domiciliaria a la red de gas. Sin embargo, en Argentina esta premisa dista de cumplirse. Peor aún: cada vez más personas quedan al margen de estos servicios esenciales.
Según los indicadores de condiciones de vida relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el segundo semestre de 2025, el 52,9% de la población no tuvo acceso simultáneo a gas de red, agua potable y cloacas. El dato implica un deterioro de 1,3 puntos porcentuales frente al primer semestre de ese mismo año (51,6%) y una suba de 1,9 puntos en comparación con igual período de 2024.
La medición se realiza sobre los 31 principales aglomerados urbanos, donde residen cerca de 30 millones de personas. No obstante, al extrapolar estos resultados al total del país, se estima que en el primer semestre de 2025 unas 24,48 millones de personas carecían de al menos uno de estos servicios. Para la segunda mitad del año, la cifra trepó a más de 25 millones, lo que implica que en apenas seis meses se sumaron 743.725 personas a esta situación.
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