La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a quedar enfrentada con el Gobierno de Javier Milei tras la frustrada negociación por el salario mínimo. Fue luego de la negociación por el salario mínimo vital y móvil que reclama llevarlo a casi $1.000.000 y por lo que aseguró que “un paro nunca se descarta”. El Gobierno de Javier Milei, en tanto, definirá la suba por decreto.
En la última reunión del Consejo del Salario, el Gobierno y los empresarios ofrecieron un incremento muy por debajo de lo esperado. La propuesta oficial fue de apenas un 1,8% en septiembre y 1,7% mensual hasta abril de 2027, lo que llevaría el salario mínimo a $468.000. La CGT reclamaba elevarlo a $911.202 en septiembre y $993.300 en diciembre, acercándolo al costo de la canasta básica.
Ante el fracaso de la negociación, Cristian Jerónimo, uno de los cotitulares de la CGT, señaló en diálogo con Radio Con Vos: “La semana que viene nos vamos a estar juntando y seguramente ahí decidiremos los próximos pasos a seguir. Seguiremos con nuestro plan de acción”. La central ya realizó cuatro paros generales contra Milei, el último en febrero, en rechazo a la reforma laboral.
Consultado sobre un nuevo paro, Jerónimo aclaró: “Es una medida que nunca se descarta. Nosotros tenemos muy claro que hay que construirlo en el tiempo, con el mayor grado de consenso posible, para que tenga la contundencia necesaria”. Sin embargo, advirtió que no todas las problemáticas se resuelven con huelgas.
Movilizaciones
La CGT se movilizó hace apenas diez días a Plaza de Mayo para denunciar el endeudamiento de las familias. “Nosotros vamos a seguir insistiendo en eso. Es un problema que tiene la gente, que la llevó el proceso económico y político a una situación angustiante”, remarcó Jerónimo.
En este marco, el dirigente criticó duramente a Milei por minimizar la situación y enfatizó que “es una locura que digan que la gente se endeuda por comprarse un televisor para ver el Mundial. Viven en una realidad paralela”. Y agregó: “Más allá de que uno no coincida en muchas decisiones, es el presidente que tiene que gobernar para los 47 millones de argentinos”.
Las críticas también alcanzaron al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien celebró en redes la creación de 500.000 puestos de trabajo. Jerónimo retrucó: “No solamente no se crean puestos de trabajo, sino que se destruyeron 180.000, cerraron más de 30.000 empresas y lo único que sucede es que los pocos sectores que generan empleo lo hacen en la informalidad”.
El Instituto de Investigaciones Económicas de la UBA (IIEP) advirtió que el salario mínimo perdió más del 40% de su poder adquisitivo desde 2023 y hoy representa apenas un tercio del máximo histórico alcanzado en 2011. Según el organismo, el atraso impacta directamente en programas sociales y prestaciones de desempleo.

La CTA Autónoma también rechazó la propuesta oficial y denunció que el Gobierno “desmanteló el Consejo del Salario al imponer una modalidad virtual que impide la negociación real”. Hugo Godoy, su secretario general, afirmó: “El salario mínimo debería cubrir la canasta básica, no puede ser una cifra testimonial”.
El Gobierno, por su parte, defendió la propuesta y aseguró que “la recuperación vendrá por la baja de la inflación y la creación de empleo privado”. Sin embargo, los gremios replican que la inflación acumulada supera el 80% en lo que va del año y que la precarización laboral se profundiza.
En este sentido, la CGT dejó abierta la posibilidad de nuevas protestas. “Un paro nunca se descarta”, reiteró Jerónimo, aunque insistió en que debe construirse con consenso. En este escenario, la central obrera convocará la próxima semana a una reunión de su consejo directivo para definir medidas. Allí se evaluará la posibilidad de un paro nacional o nuevas movilizaciones sectoriales.
GLF










