«Imbéciles con déficit de IQ»; «Mierdas humanas mentirosas»; «Desenmascarando mierdas»; «Exponiendo a las mierdas mentirosas con micrófono»; «Mierdas humanas mentirosas. Mierdas humanas, después lloran malas formas… Mierdas, podrían empezar por no mentir, soretes»; «Mierda humana mal cagada».
Estos fueron solo algunos de los más de 335 mensajes con este tenor de insultos que el Presidente de la Nación posteó entre el 17 y el 23 de agosto. Casi todos contra periodistas y medios de comunicación. Pocos días después, el autor de los mensajes violentos fue convocado para dar una charla a estudiantes secundarios titulada «Ética como política de Estado». Parece un chiste. Pero no lo es.

Un registro de análisis desde el 10 de diciembre de 2023 es que los picos de agravios de Javier Milei forman parte de una estrategia. Llevarse la marca. Consolidar núcleo duro creando enemigos como chivo expiatorio. Mantenerse en el centro de la escena. Milei farmeaba aura así. Era su gracia. Su especialidad que le redituaba.
Pero después del aislamiento de diez días en Olivos y su posterior reaparición con mensajes violentos pareciera haber mostrado un quiebre. Ya no fue efectiva la catarata de ataques. Las voces que habitualmente lo perdonan o miran para otro lado, esta vez deslizaron cierta molestia. Es que el experimento libertario se asoma a su tercer año de mandato y no solo no llegan las soluciones prometidas, sino que la mayoría de las y los argentinos está peor. Por eso Milei perdió su gracia. Porque ya no son solo las formas. Es el fondo. Porque a la par de los insultos Milei se burló de las familias endeudadas y las acusó de morosas por no pagar televisores para ver el mundial, repitió su ficción sobre la inflación a la baja, insistió con que los salarios le ganaron a la inflación y con que es mentira que la gente no llega a fin de mes. Como casi nunca desde que es Presidente, mostró una desconexión total con la realidad del país que gobierna. Más insulta en las redes, más lee el algoritmo de Yrigoyen.
Igual se votan encima
En medio de este escenario, con ayuda de los aliados de siempre y los gobernadores que se siguen sometiendo a cambio de migajas, el Presidente que se dedicó a insultar y violentar a todo aquel que deslizó alguna mínima crítica obtuvo dos importante triunfos en el Congreso. Las leyes de Inocencia Fiscal y de Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central obtuvieron media sanción de la cámara de Diputados. Esta última es la que más debería preocupar a la oposición, sobre todo si quiere gobernar a partir del 2027. Quien sea que asuma en caso de ganar las elecciones quedará atado de pies y manos, sin margen de maniobra para aplicar políticas monetarias de expansión. Control de tasas, créditos a las Pymes y herramientas de reactivación para una economía que va a encontrar en total agonía. La verdadera pesada herencia.

La foto que preocupó a Milei
Pero mientras La Libertad Avanza lograba 144 votos, una foto encendió las alarmas del oficialismo. A tal punto que el Presidente salió a cruzarla. Mientras se desarrollaba la sesión, un grupo amplio y heterogéneo de Diputados y Diputadas dieron una conferencia de prensa conjunta y anunciaron que volverán a la carga con una sesión especial el próximo 9 de septiembre. Será para tratar los proyectos para ayudar a las familias endeudadas y -como adelantó La Pluma- para prorrogar la Ley de Emergencia en Discapacidad. Representantes de los bloques Unión por la Patria, Frente de Izquierda, Provincias Unidas, Coalición Cívica, Encuentro Federal, Defendamos Córdoba y Coherencia mostraron una imagen impensada tiempo atrás. Desde Myriam Bregman hasta Nicolás Massot. Desde Marcela Pagano y Germán Martínez hasta Hugo Yasky y Natalia De La Sota. Espacios provinciales aliados del gobierno ayer nomás, esta vez saltaron el charco.
Muchos se entusiasmaron con la que, creen, puede ser más que una puesta en escena y un acuerdo parlamentario circunstancial. Algunos de los fotografiados se entusiasman: podría estar asomando el clivaje Milei/anti-Milei, para reemplazar el kirchnerismo/anti-kirchnerismo de cara a las elecciones del año que viene.

El algoritmo de Yrigoyen
Mientras Milei permanecía aislado en Olivos un trascendido se expandió como reguero de pólvora: empresarios que habitualmente se reúnen con el ministro de economía Luis Caputo, contaron que Toto dice que le advierte al Presidente que hay que buscar mecanismos para mejorar un poco el bolsillo de la gente. Que, de lo contrario, la reelección podría ser un sueño difícil de cumplir. Esa diferencia de mirada sobre la realidad y la estrategia a seguir volcada en charlas en off con periodistas, esta semana salió a la superficie. El Presidente dice que no hay crisis de endeudamiento, que está haciendo el mejor gobierno de la historia y que si la gente no llegara a fin de mes se estaría muriendo en las calles. Pero Martín Menem, en una entrevista en Infobae admitió: “La foto de hoy no me gusta, pero es mucho mejor que la foto de hace dos años y medio”. Y Toto, no solo habló sino que anunció una medida que bien podría haber sido tomada por el Frente de Todos, con frase peronista incluida. Por «justicia social» y para «reactivar» al sector de la construcción, lanzarán una línea de Créditos Hipotecarios para primera vivienda. Quién te ha visto y quién te ve.
Una de dos. O el gobierno está completamente desorientado o los funcionarios que rodean al Presidente tomaron la gestión en sus manos, más allá de Javier Milei. Y sino, pregúntenle a Karina.
SC










