El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil proclamó este domingo la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales de octubre, en un acto celebrado en São Paulo ante unos tres mil seguidores. Con esta decisión, Lula buscará un cuarto mandato no consecutivo, tras haber gobernado entre 2003 y 2010 y regresar al poder en 2023, consolidándose como uno de los líderes más influyentes de la región.
El presidente del PT, Edinho Silva, oficializó la fórmula: Lula como candidato a presidente y Geraldo Alckmin como vicepresidente, reedición de la alianza que ya gobierna desde 2023. El evento partidario incluyó videos de la gestión de Lula y discursos de mujeres militantes, en un ambiente marcado por banderas rojas y consignas como “Brasil no se entrega”.

En su discurso, Lula enfatizó la necesidad de que los cimientos de la sociedad se basen en el respeto y defendió la soberanía de Brasil frente a la influencia de Estados Unidos bajo Donald Trump. A sus 80 años, el líder sindical aseguró tener “la misma energía de cuando tenía 30”, buscando disipar dudas sobre su salud y proyectar vitalidad en la campaña.
La candidatura se enmarca en un contexto económico complejo: crecimiento del PIB en torno al 2%, inflación elevada y una deuda pública que supera el 80% del producto interno bruto. Estos indicadores serán utilizados por la oposición como argumentos de campaña, junto con la expansión del crimen organizado y las investigaciones judiciales que involucran a su hijo mayor, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha”.
Cruce con Bolsonaro
En el plano político, Lula enfrenta a Flávio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Flávio fue oficializado como candidato de la extrema derecha, convirtiéndose en el heredero político del bolsonarismo y principal rival del actual mandatario.
Según la última encuesta de Datafolha, Lula cuenta con un 48% de intención de voto, frente al 43% de Bolsonaro en un eventual balotaje, lo que le otorga una ventaja inicial.
GLF









