Sobre la comisura izquierda, como borrando la línea que separa los labios, hay un hongo de espuma que, en este caso, es «falso». El borbotón es habitual en los ahogados, aparece como última reacción de alguien que quiere seguir viviendo: se mezcla el agua con el aire y con el moco. Pero en el caso de Diego Maradona esa espuma es de un rosa ligero. Es que que no estuvo sumergido, sino que tenía el agua «adentro», estaba con él, dentro de él. Y ese líquido reventó los alveolos, se juntó con la sangre y con el aire, y brotó hasta posarse en la comisura izquierda. Eso es un edema de pulmón.
Luego, el corazón que, según vemos en el video es una masa redonda brillante color tinto y nada tiene que ver con el emoji del dibujito o el otro, más anatómico. Pero el corazón de Maradona es distinto por otros motivos. Pesa más que el promedio -503 gramos contra 360-. Está endurecido -consecuencia, posiblemente, del consumo de cocaína y alcohol a largo plazo-. Está dilatado –paredes delgadas, ventrículos engrosados-. Son indicadores de insuficiencia cardíaca, un corazón al que le cuesta bombear sangre.
Abdomen. Un corte de arriba hacia abajo y el destripe. Lo que vemos es que un líquido color ámbar -«citrino», para la medicina forense- rebasa la panza, como si hubieran tajeado una pelopincho. Rescatan un poco con una cuchara, es para el laboratorio. Calculan tres litros desparramados en segundos. La panza llena de agua: eso se llama ascitis. Y tanto líquido podría haber sido causado por la cirrosis. Pero «podría», no es determinante.
Desollar la cabeza. Cubrir el rostro con el cuero cabelludo. Retirar la tapa del cráneo luego de haberla cortado con sierra. Descubrir el cerebro. Aparece un «éxtasis sanguíneo». Esa congestión general se produce por insuficiencia cardíaca: el corazón no puede bombear, como no bombea no manda oxígeno, y se inundan los órganos.
Las vísceras. Se oye «mirá el tamaño de las asas”. Cinco forenses alrededor de un cuerpo hablan de los intestinos de quien fuera en vida Maradona. Demasiado gruesos, «meteorizados» para la medicina legal. Eso quiere decir «llenos de aire». Podría haber sido durante la reanimación, cuando lo insuflaban con el ambú. Ese aire no pudo salir y quedó atrapado en los intestinos.
«Todos estos son signos de un edema agudo de pulmón en un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada«, concluyó al Tribunal Carlos Cassinelli, médico legista a cargo de la operación de autopsia en el cuerpo de Maradona. Calculó que la muerte se produjo «entre las 9 de la mañana y las 12 del mediodía». Aseguró que es imposible que haya sido súbita, que el cuadro que derivó muerte no se produce ni «en uno, dos o tres días» sino entre «una semana y diez días». De haber sido así, el cuadro entra en los 14 días que están puestos en discusión, los que van del 11 al 25 de noviembre, los de la internación domiciliaria en la casa de Tigre.
VDM






