YPF registró el mejor primer trimestre de su historia al alcanzar un EBITDA récord de US$ 1.594 millones, mientras que la ganancia neta ascendió a US$ 409 millones, según el último informe Energía y Mercado elaborado por RICSA ALyC.
Los resultados de la petrolera estatal se produjeron en un escenario internacional complejo para la industria. Durante mayo, las principales compañías energéticas del mundo registraron caídas de entre 5% y 7% en sus acciones debido al retroceso del precio del crudo, impulsado por las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
De acuerdo con el informe, tras alcanzar valores cercanos a los US$ 120 por barril durante el primer trimestre por las tensiones en el Estrecho de Ormuz, el petróleo perdió terreno en mayo, afectando las cotizaciones de gigantes del sector como Total, Shell, Chevron y Exxon.

Las energéticas argentinas, a contramano
A diferencia de lo ocurrido en los mercados internacionales, las compañías energéticas argentinas mostraron un desempeño positivo. Según RICSA, el creciente perfil exportador del sector redujo el impacto que históricamente tenían las bajas del precio internacional sobre las cuentas externas de las empresas locales.
En este contexto, las acciones energéticas lideraron las subas del mercado argentino, impulsadas tanto por los sólidos balances del primer trimestre como por el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Uno de los motores de ese crecimiento fue Vaca Muerta. La producción shale de YPF promedió los 205.000 barriles diarios, lo que representó un incremento interanual del 39%. Además, este segmento ya explica el 76% de la producción total de petróleo de la compañía. La mejora operativa también se reflejó en los costos. El costo de extracción se redujo un 42% interanual hasta los US$ 8,8 por barril equivalente de petróleo (boe), fortaleciendo la competitividad de la empresa.

Nuevo megaproyecto bajo el RIGI
En paralelo, YPF presentó el proyecto LLL Oil (Loma La Lata) bajo el paraguas del RIGI. La iniciativa contempla el desarrollo de un cluster integrado por cinco bloques, con 1.152 pozos y una inversión estimada en US$ 25.000 millones.
Por su magnitud, el emprendimiento se posiciona entre las inversiones más ambiciosas de la historia reciente del sector hidrocarburífero argentino y refuerza el papel de Vaca Muerta como principal polo energético del país.
La ola de inversiones también alcanzó a otros actores. El Gobierno aprobó la construcción del gasoducto San Matías, una obra valuada en US$ 1.300 millones destinada íntegramente a la exportación de gas natural licuado (GNL). A su vez, Pan American Energy presentó el proyecto Cerro Dragón por US$ 680 millones, convirtiéndose en la primera iniciativa aprobada bajo el RIGI fuera de la cuenca neuquina.
Récord de superávit energético
El crecimiento de la producción tuvo su correlato en el comercio exterior. Las exportaciones de combustibles y energía registraron un aumento de 53,2% en cantidades y de 21,3% en precios, lo que permitió alcanzar un superávit energético de US$ 1.402 millones.
Según el informe de RICSA, se trata del mayor saldo mensual positivo de la historia del sector. El resultado representó además el 52% del superávit comercial total del país, que alcanzó los US$ 2.711 millones en el mismo período y también marcó un récord.
De cara a los próximos meses, el informe sostiene que Vaca Muerta y el RIGI continuarán siendo los principales motores de la actividad energética argentina, impulsados por nuevos anuncios de inversión y por el creciente interés de operadores nacionales e internacionales en el desarrollo de la cuenca.
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