El gobernador Axel Kicillof convocó a movilizar el 6 de agosto al Congreso en rechazo del proyecto de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada» de Javier Milei. La insistencia de la Casa Rosada con esta reforma, que busca desregular la Ley de Tierras, terminó por convertirse en un punto de coincidencia política que obligó al peronismo bonaerense a ubicarse, al menos en este tema, del mismo lado, aunque las disputas por el liderazgo interno siguen latentes.
“El gobernador nos pidió, tanto como parte del Movimiento Derecho al Futuro, como presidente del PJ bonaerense, sumarnos a la movilización del jueves para expresarnos en contra del proyecto”, expuso este lunes en conferencia de prensa el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.
El funcionario repasó el derrotero del proyecto en el Congreso, recordando que la administración central ya había intentado tratar esta normativa en el Senado nacional obteniendo quórum, pero debiendo retroceder al no consolidar los votos necesarios debido a la fuerte resistencia opositora y a las desprolijidades en las negociaciones. De hecho, en el marco de los distintos cursos que tomó el pliego oficialista, esta mañana comenzó a circular un nuevo borrador que establece nuevos porcentajes para que las personas extranjeras puedan acceder a tierras nacionales.

Bianco, que detalló los complejos pormenores del proyecto así como su afectación al territorio, destacó que el núcleo más sensible y peligroso se encuentra en el capítulo que avanza sobre la Ley de Tierras Rurales y la Ley de Manejo del Fuego.
«Se trata claramente de un plan sistemático del Gobierno para llevar adelante un proceso de extranjerización de las tierras en Argentina«, denunció Bianco, remarcando que el proyecto de Milei apunta a eliminar los topes vigentes que limitan al 15% la superficie total que pueden adquirir personas o corporaciones extranjeras a nivel nacional, provincial y municipal, así como el techo de 1.000 hectáreas en la zona núcleo productiva.
El análisis del kicillofismo expone una paradoja estructural donde la política de desregulación total coloca a la Argentina en el lugar, dijo, de una «rara avis» global. Mientras la administración libertaria busca liberar el mercado del suelo, las principales potencias y bloques regionales avanzan hacia un proteccionismo cada vez más estricto de sus recursos estratégicos y la seguridad agrícola, y citó los casos de Brasil, México, potencias del sudeste asiático y Estados Unidos.

Como contracara y estrategia de diferenciación legislativa, el kirchnerismo no se quedó únicamente en la retórica de la protesta de calle. La semana pasada, el espacio presentó un proyecto de ley propio en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.
La jugada, promovida por los diputados diputados Facundo Tignanelli (La Cámpora), Noelia Saavedra (Movimiento Evita) y Cintia Romero (Patria Grande), busca generar un «blindaje local» para defender el suelo bonaerense ante cualquier intento de desregulación nacional, marcando una fuerte distancia conceptual y política con el modelo libertario, al mismo tiempo que establece una agenda soberana autónoma desde el principal distrito del país.
El canje de votos de Santilli
El trasfondo del debate parlamentario previsto para el 6 de agosto también expone las tensiones de la negociación política. Durante la ronda de prensa, Bianco profundizó el entramado de acuerdos del oficialismo nacional y apuntó contra el rol que juega el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en el armado político de la Casa Rosada.
«No ha respondido de manera positiva ni negativa» a los reclamos bonaerenses y sentenció: «No está ejerciendo su función como jefe de gabinete ni ministro de interior, al menos con la provincia de Buenos Aires. Sí, sabemos que anda recorriendo el país ofreciéndole recursos a las otras provincias a cambio de conseguir votos en proyectos específicos de interés del gobierno nacional, seguramente inviolabilidad de la propiedad privada y la eliminación de las PASO».
Para sustentar la denuncia, el ministro trajo a colación el texto que el gobernador bonaerense publicó este fin de semana en el diario cordobés La Voz del Interior.
Hoy, en @LAVOZcomar , Axel plantea por qué el vínculo entre Nación y provincias es una discusión sobre el futuro del país: «Necesitamos volver a creer que la Argentina puede construirse entre todos y para todos.»
Nota completa: https://t.co/NjmSvApaBU— Movimiento Derecho al Futuro (@MOVIMIENTODAF) August 2, 2026
«Kicillof denuncia que este gobierno primero le quita los recursos a las provincias como lo ha hecho con Buenos Aires, y después te ofrece devolverte una partecita de lo que te sacó a cambio de que le votes leyes que le interesan al gobierno», destacó sobre el articulo y remarcó que el canje no solo busca el remate de la tierra, sino también la reforma electoral «porque consideran que esa reforma le va a ser conveniente para la reelección de Milei».
Frente a ese escenario, la movilización del 6 de agosto aparece como una respuesta política a la ofensiva del Gobierno nacional sobre la Ley de Tierras. Un tema que, al menos por ahora, obliga a las distintas tribus del peronismo bonaerense a compartir una misma vereda, aun cuando la disputa por la conducción del espacio permanezca intacta.










