A cuatro días del fallecimiento de su padre Jorge en Rosario, Lionel Messi decidió dedicarle un emotivo mensaje en sus redes sociales. “Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer», comenzó el futbolista de 39 años, que luego de permanecer en su ciudad natal hasta el martes a la noche volvió a Miami para retomar la agenda de su club.
«Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos”, escribió el astro argentino, que explicó cómo lo afectó la situación de su padre mientras él comandaba a la Selección Argentina a una nueva final del mundo en el Mundial 2026: “Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar. Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien«.
Ahora esa imagen del debut de la selección frente a Argelia adquiere otra profundidad. Cuando Messi convirtió el primer gol del partido -llegaría a 8 tantos en todo el certamen-, miró a una cámara y, entre lágrimas y con el puño cerrado, dijo «te amo». Después del partido, declararía que había pasado días «complicados».
Luego de que se difunda falsa información sobre Jorge en pleno Mundial, se supo que había sido internado en el Hospital Español de Rosario y que luego fue a un centro asistencial de Buenos Aires. Alrededor del 22 de junio habría recibido el alta para volver a su ciudad para seguir con el tratamiento. Por pedido de la familia, se mantuvo discreción y nunca se compartió un parte médico. Recién luego de su partida, el 8 de agosto, el Sanatorio Centro, donde había estado internado los últimos 20 días, emitió un comunicado oficial sobre el deceso de Jorge Messi, con la correspondiente autorización de su esposa e hijos.

“Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo. Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos”, confesó Lionel.
A su vez, sembró dudas sobre su futuro futbolístico, mientras transita su tercer año en el Inter de Miami: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?“.

“Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí… Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando. Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”, expresó el rosarino.
«Fuiste papá, amigo y representante», reconoce el futbolista. Jorge acompañó a Lionel desde los comienzos y siempre defendió sus intereses desde el clásico perfil bajo que maneja la familia Messi. «En Barcelona, a 14 de diciembre de 2000 y en presencia de los señores Minguella y Horacio, Carles Rexach, director deportivo del FC Barcelona, se compromete, bajo su responsabilidad y con independencia de cualquier opinión contraria, a fichar al jugador Lionel Messi, siempre que se respeten las cantidades acordadas», fue el elegante texto que Jorge firmó en una servilleta para que su hijo pudiera recibir el tratamiento hormonal para su crecimiento y continuar su carrera futbolística a los 13 años.













